Uno de los fallos que cometemos con frecuencia cuando queremos perder peso, es dejarnos llevar por dietas peligrosas para adelgazar que se han puesto de moda en internet, o que siguen algunos famosos. En la mayoría de los casos estos regímenes suelen ser dietas milagro que ponen en riesgo nuestra salud y que en última instancia consiguen todo lo contrario: un efecto rebote.

Una de las soluciones para adelgazar sin poner en riesgo tu salud es optar por las dietas personalizadas que se adaptan a las necesidades de cada persona. Entre las opciones más saludables para perder peso con garantías de salud y de forma mantenida en el tiempo, están las dietas personalizadas que se adaptan a las necesidades de cada persona.

La diferencia de estas dietas respecto a las dietas de moda, es que están avaladas por un médico nutricionista que lleva un seguimiento del paciente durante todo el proceso y evolución.

Además, en las dietas personalizadas el objetivo no es pasar hambre o abandonar la vida social. Se trata de adaptar la dieta tradicional y aprender a comer bien mientras vamos reduciendo el peso.

Descubre estos 6 consejos para adelgazar

Si ya te has decidido por una dieta personalizada, sigue estos consejos para adelgazar:

  1. Visualiza tu objetivo

Antes de iniciar la dieta debes marcar un objetivo realista de pérdida de peso. Es importante que este objetivo no solo sea un número en tu cabeza (5, 10, 15 kilos), sino una imagen y un estado de ánimo. Visualízate con la figura que te gustaría tener, con la ropa que quieres vestir, haciendo con facilidad todo aquello que ahora mismo no puedes hacer sin agotarte, como subir escaleras, montar en bicicleta, ir de compras sin pararte en cada esquina… Imaginarte cómo será tu vida sin esos kilos de más te ayudará a encontrar la motivación para seguir con éxito tu dieta.

  1. Apúntate a la proteína

Las proteínas nos ayudan a estar saciadas durante más tiempo, al contrario de lo que ocurre con los hidratos de carbono. A este efecto saciante debemos sumar que las proteínas incrementan la creación de masa muscular, y la masa muscular aumenta el gasto calórico y la quema de grasa, con lo cual nos encontramos ante un círculo virtuoso que debemos seguir. Eso sí, no intentes llevar una dieta proteica por tu cuenta, ya que puede tener consecuencias negativas para tu salud. Sigue las recomendaciones de tu médico nutricionista y sobre todo en los momentos de ansiedad recurre a un snack proteico para sentirte más saciada.

  1. Bebe mucha agua

El agua no solo te mantiene hidratada, sino que además aporta una sensación de saciedad que te ayudará a llegar a la siguiente comida con menos ansiedad. Si te aburre beber agua puedes aromatizarla con unas rodajas de limón, pepino o frutos rojos, o puedes tomarla en infusiones, como el té verde, que además de ser rico en antioxidantes y tener propiedades diuréticas, acelera el metabolismo, lo que te ayudará a quemar más calorías.

  1. Di adiós al alcohol

El alcohol es una de las principales fuentes de calorías vacías, es decir que no tiene valor nutricional, sino que todas las calorías que aporta van directamente a engrosar nuestro peso. Para que te hagas una idea, 1 gramo de alcohol tiene 7 calorías, lo que se acerca mucho a lo que aporta 1 gramo de grasa, que son unas 9 calorías aproximadamente. A esto debemos sumar el efecto perjudicial del alcohol en nuestros órganos, ya que el consumo excesivo de alcohol se asocia con el desarrollo de distintas enfermedades, como por ejemplo las cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Modera o evita su consumo de alcohol y tanto tu peso como tu organismo te lo agradecerán.

  1. Actívate

El ejercicio físico es un complemento indispensable de la dieta, así que cálzate las zapatillas y ponte en marcha. Algunas personas piensan que para adelgazar lo esencial es hacer ejercicio aeróbico (caminar, correr, bicicleta, aeróbic, tenis…) y dejan de lado las pesas. Sin embargo, el trabajo de fuerza es incluso más importante que el aeróbico a la hora de bajar de peso. Esto se debe a que los entrenamientos con pesas ayudan a generar masa muscular y para crecer el músculo desplaza a la grasa. Además, tras hacer ejercicio con pesas el organismo sigue quemando calorías en reposo durante más tiempo que tras el trabajo aeróbico.

  1. Pésate una vez a la semana

Pesarte todos los días solo te llevará a obsesionarte con la báscula y a desmotivarte. El organismo sufre variaciones de peso a lo largo del día, y estas no solo corresponden a pérdidas o ganancias de grasa, sino también de líquidos. Por lo que si te pesas constantemente solo obtendrás una idea equivocada sobre cuál está siendo tu evolución. De cualquier modo, si tienes dudas sobre cada cuanto hay que pesarse, lo más recomendable es que consultes con tu nutricionista, quién seguramente te recomendará que elijas un día de la semana para pesarte, en la medida de lo posible un día intermedio.

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Recuerda que pesarse al inicio o al final de la semana puede ser engañoso: los lunes pesamos un poco más porque nos hemos saltado un poquito la dieta durante el fin de semana, y los viernes suele ser el día que menos pesamos porque a lo largo de la semana hemos llevado la dieta a rajatabla.