Para las fiestas que se aproximan hay que intentar marcarnos el objetivo de mantener nuestro peso y no ganar kilos, es importante no utilizar las fiestas como excusa para cometer excesos.

Debemos mentalizarnos de que las fiestas NO duran todo diciembre (sólo días claves). Hay que evitar el “todo o nada” (no pruebo los turrones o me como la tableta entera). No existen alimentos prohibidos, pero todos los excesos son malos y traen consecuencias negativas.  Hay que mantener buenos hábitos (horarios de comida, disciplina, ejercicios…)

banner_peso_saludable

Para ello os proponemos llevar a cabo 3 estrategias clave para no pasarte con los kilos de más estas fiestas:
– Disminuir el aporte calórico.
– Aumentar el valor de saciedad.
– Aumentar el gasto energético haciendo ejercicio siempre que se pueda.

Preparación de la cena

Planificar con tiempo  el menú. Menú cerrado (evitar nuevos platos de última hora, por ejemplo de algún invitado) ajustado al número de comensales y no cocinar para toda la semana.
Realizar la compra ajustándose a las cantidades que vayamos  a necesitar. Si no sobrar comida para varios días, podrás elaborar comidas más ligeras disminuyendo así el aporte calórico.
¡Deja el coche en casa! Cuando vayas a hacer la compra ves caminando, aumentarás el gasto calórico.

Día de la cena:

  • Aperitivo o tentempié ligero antes de la cena: zumo de tomate natural (efecto saciante elevado y aporte calórico pequeño, de esta manera, no llegarás hambriento al plato principal.
    Es importante evitar periodos de ayuno prolongado y mantener horarios de 5 comidas diarias con tentempiés de media mañana y media tarde, para no llegar con ansiedad a las comidas principales.
    Intenta realizar ejercicio, por ejemplo aprovecha un buen paseo para ir a felicitar las fiestas a tus familiares y amigos.
  • No se trata de privarte de las delicias de la cena navideña, se puede comer de todo pero en cantidades pequeñas, evitando en la medida de lo posible el consumo de alcohol (reservate para el brindis) y las bebidas azucaradas.
    Evite aperitivos  de alto poder calórico en la mesa, no te pases con las patatas fritas, frutos secos, dulces navideños. E intenta probar un poco de todo pero sin repetir.
    Come despacio, masticando muy bien los alimentos. Realiza una pausa entre primer y segundo plato. Dedica 20- 30 minutos por plato

¿Qué es la educación nutricional?

Tratamiento multidisciplinar por profesionales de la salud (médico, nutricionista, psicólogo, etc.) cuyo objetivo es promover la autoayuda en beneficio de la salud del paciente.

  • Fundamentar, ampliar y aclarar los conocimientos básicos del sobrepeso y su tratamiento.
  • Modificar hábitos alimentarios erróneos para evitar recidivas tras el tratamiento.
  • Aportar mayor autonomía al paciente para confeccionar su propia dieta y adecuarla a sus circunstancias personales.

Herramientas:

  • Tratamiento y seguimiento médico personalizado. Historia clínica, antropométrica y diagnóstico. Analítica y electrocardiograma según tratamiento. Estudio metabólico para descartar patología asociada (Sd metabólico- resistencia a insulina, hipotiroidismo…)
  • Enfoque multidisciplinar: seguimiento médico, nutricionista y psicólogo.
  • Tratamiento y dieta personalizada. No todas las dietas valen para todas las personas.

Tratamientos:

  • Dieta médica personalizada: Médico, nutricionista y analítica.
  • Tratamiento médico nutricional  con apoyo psicológico.
  • Tratamiento médico nutricional Moldea 5 (dieta aporte proteico): pierde 5 kg en 4 semanas.
  • Tratamiento médico nutricional Moldea 10: pierde 10 kg en 8 semanas.
  • Programa multidisciplinar con balón intragástrico.

Apoyo psicológico: control de estímulos individuales y sociales que inducen a comer:

  • Cómo comprar, preparar y guardar los alimentos: lista de compra cerrada, ir a comprar cuando esté saciado, guardar los alimentos en lugares concretos (frigorífico, despensa. un solo armario).
  • Cómo controlar la cantidad de comida en el plato.
  • Control de la velocidad al comer

Te contamos algunos consejos para tener una buena conducta alimentaria:

  • Comer en mismo lugar y misma hora.
  • Aprender a diferenciar hambre fisiológica de las ganas de comer por otros motivos (aburrimiento, ansiedad…)
  • Aprender a decir NO a los ofrecimientos de comida en situaciones sociales.
  • Desarrollo de actividades alternativas a la comida.
  • No premiarse comiendo cuando se está feliz u ogulloso por alguna situación.