Ya sabemos que perder peso con resultados efectivos y para siempre se logra con unos buenos hábitos de vida, es decir, alimentación saludable y ejercicio físico.

Sin embargo, los tratamientos endoscópicos o quirúrgicos para adelgazar, pueden ser un gran aliado en los casos de pacientes con un determinado IMC , es decir, con cierto grado de sobrepeso u obesidad.

Concienciarnos sobre la importancia de mantener un peso saludable es vital, pues no se trata sólo de un problema estético, el exceso de peso está asociado con un mayor riesgo de sufrir algunas enfermedades como la diabetes o patologías cardiovasculares. Por ese motivo, la obesidad debe ser considerado un problema de salud serio.

Métodos para adelgazar en función del IMC de una persona

Existen diferentes formas de prevenir y tratar el sobrepeso en función del IMC de una persona y de las recomendaciones del médico especialista. Por lo general, se consiguen resultados efectivos y para siempre con un cambio en los hábitos de vida, y con tratamientos endoscópicos o quirúrgicos asociados a dichos cambios.

A continuación te explicamos en detalle, los métodos para adelgazar más adecuados en función del IMC del paciente:

IMC 25-30: Dietas proteicas y Dietas personalizadas

Para los casos de sobrepeso leve, simplemente para conseguir perder los kilos de más respecto al normopeso, o con el objetivo de prevenir un problema mayor, como llegar a padecer obesidad, se pueden llevar a cabo una dieta personalizada.

Seguir una dieta saludable es fundamental a la hora de conseguir adelgazar y mantener esa reducción de peso a largo plazo. Además, es muy aconsejable acompañarlo con la práctica de ejercicio físico, al menos 3 veces en semana, y siempre bajo las pautas de un especialista.

Cuando se requieran pérdidas de peso de entre 5 y 10 kg, podemos recurrir a las denominadas dietas proteinadas que se basan en el consumo de alimentos ricos en proteínas, y siguen un plan en el que se ha reducido o eliminado por completo, los hidratos de carbono y las grasas. Es muy importante que si nos decantamos por esta opción, se lleve a cabo bajo la supervisión de un médico especialista.

Hacer ejercicio con el balón gástrico

IMC 30-40: Tratamientos endoscópicos

Para casos más graves de sobrepeso, o cuando no se consigue adelgazar solo con dieta y ejercicio físico, se puede recurrir a eficaces y seguras técnicas de reducción de estómago por vía endoscópica como el Método Apollo o el Método POSE. ¿En qué consisten estos tratamientos?

El Método Apollo

El método Apollo es una técnica novedosa cuyo objetivo es reducir el estómago del paciente y con ello, la cantidad de comida que consume cada día. Esta es una intervención que no requiere cirugía, es decir, que se lleva a cabo por vía oral con anestesia general, la intervención dura aproximadamente 60 minutos. Al paciente se le realiza una sutura endoluminal a través de la curvatura mayor del estómago obteniendo un efecto parecido al que se consigue en la cirugía bariátrica, pero sin ser invasivo para el paciente.

El Método POSE

Esta es una técnica similar a la anterior, solo que con esta técnica, la reducción de estómago que se realiza es más pequeña. Se lleva a cabo la introducción de un endoscopio flexible a través de la boca del paciente, una vez en el interior del estómago, se realizan varios pliegues en el fundus gástrico para reducir el tamaño del estómago. Esto hará que el paciente tenga menos apetito, coma menos y por tanto, pierda peso. 

El principal beneficio de estas técnicas de reducción de estómago sin cirugía, es que son mínimamente invasivas y por tanto, más seguras en comparación con la intervención de cirugía bariátrica. Además, el tiempo de recuperación del paciente tras esta intervención es más rápido.

Balón intragástrico

Otra opción muy efectiva es la implantación de un balón intragástrico en el estómago por vía endoscópica, a través de la boca. El balón permanecerá en el estómago durante seis meses en los que el paciente se sentirá saciado con menos cantidad de alimentos y por tanto, perderá peso progresivamente.

El principal objetivo a largo plazo del balón gástrico, al igual que los demás tratamientos, es que el paciente no sólo adelgace, sino que lo mantenga en el tiempo su peso saludable aprendiendo a comer más sano y en menos cantidades que antes de la intervención.

¡Recuerda! Todas las técnicas endoscópicas deben ir asociadas a un seguimiento por un equipo de médicos, psicólogos y nutricionistas que puedan supervisar este cambio de hábitos y de estilo de vida del paciente.

banner_peso_saludable

IMC >40: Tratamientos de cirugía bariátrica

Para los casos más graves de obesidad existen tratamientos quirúrgicos que permiten perder mucho peso y mantener dicha pérdida. Estos tratamientos deben ser prescritos por especialistas y siempre tienen que ir acompañados por cambios en el estilo de vida del paciente: alimentación saludable y ejercicio físico.

Cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica es una buena opción para tratar obesidades con IMC >40 o los casos más graves de obesidad mórbida, ya que produce buenos resultados a largo plazo, sobre todo cuando el paciente consigue cambiar sus hábitos y su estilo de vida.

Tipos de cirugía bariátrica

  1. Bypass gástrico

El bypass gástrico modifica la forma en la que el estómago y el intestino delgado manejan el alimento que come el paciente, así disminuye la cantidad de comida que se consume, y la absorción de nutrientes.

2. Gastrectomía tubular

Con la gastrectomía tubular se reduce una buena parte del volumen del estómago al extraer aproximadamente el 80% del mismo, dejando un estómago en forma de tubo con una capacidad muy reducida. De esta forma, el paciente podrá adelgazar porque se sentirá saciado antes.

Otras técnicas de cirugía bariátrica son la derivación biliopancreática, sleeve gástrico o manga gástrica y banda gástrica, entre otras.

Sin embargo, el bypass gástrico por laparoscopia y la gastrectomía tubular son las cirugías más recomendables para la mayoría de las personas que tienen IMC entre 40 y 50.