Sanihub
Tus dudas de salud
Resuelve aquí tus dudas médicas

¿Cómo es la biopsia de próstata por fusión?

Afortunadamente, en la actualidad contamos con innovadoras técnicas como la biopsia de próstata por fusión, que resulta mucho más precisa que la biopsia convencional y causa menos molestias al paciente.

España es uno de los países en los que más tumores de próstata se diagnostican y se estima que 1 de cada 6 hombres presentará focos de este tipo de cáncer a lo largo de su vida.

Diagnóstico

La determinación de la presencia del cáncer de próstata solo es posible mediante una biopsia de próstata por fusión, que consiste en la extracción de una muestra de tejido sospechoso para su posterior análisis.

Hasta hace poco la manera habitual de obtener este tejido era mediante una biopsia quirúrgica convencional, que en el caso de la próstata es especialmente molesta y tiene baja precisión porque no es fácil identificar las zonas sospechosas, por lo que es posible que la aguja con la que se extrae la muestra no llegue al tejido afectado y se produzca así un falso negativo.

La biopsia de próstata por fusión

La biopsia de próstata por fusión consiste en la obtención de imágenes mediante resonancia magnética multiparamétrica de la zona a tratar que posteriormente se introducen en un ecógrafo especialmente diseñado para guiar la introducción de la aguja con la que se extraerán las muestras.

Esta fusión de imágenes permite conocer con exactitud las zonas en las que se debe pinchar, con un porcentaje de acierto que supera el 90 por ciento en comparación con el 30% de la biopsia convencional, en la que muchos de los pinchazos son aleatorios.

De ahí que con la biopsia de próstata por fusión se necesiten muchos menos pinchazos: se estima que en la biopsia convencional se requieren más de 10 pinchazos para completar un análisis de tejido, mientras que con la biopsia prostática por fusión apenas son necesario dos o tres pinchazos.

La localización exacta de las lesiones mediante biopsia de próstata por fusión también mejora la eficacia del tratamiento y evita muchas prostatectomías radicales, esto es la extirpación total de la glándula prostática.

Al poder delimitar la zona y conocer el grado de afectación es posible utilizar técnicas terapéuticas como la criocirugía, con la que se tratar el foco del tumor y se reseca solo la parte afectada de la próstata.