Efectos secundarios de la quimioterapia: consejos

Escrito por: Elena Rodriguez Rubio

Supervisora de Hospitalización y Oncología en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

Compartir

Este nuevo estado de salud no debe implicar una pérdida en su calidad de vida, hay que adecuarlo a la situación actual.

La quimioterapia suele producir efectos secundarios, debido a la destrucción tanto de células malignas como células sanas. Normalmente estos efectos secundarios son pasajeros, y suelen desaparecer  progresivamente una vez finalizado el tratamiento.

No todos los pacientes tienen los mismos efectos adversos ni el en mismo grado, depende  de la dosis y el tipo de quimioterapia. El empeoramiento de efectos, no implica un empeoramiento de la enfermedad. Una actitud positiva suele ayudar a afrontar mejor a este proceso.

Consejos durante la quimioterapia

Estos son algunos consejos para los posibles efectos secundarios.

Cansancio

Por la falta de energía para realizar algunas actividades se recomienda:

  • Realizar actividades tranquilas con descansos programados.
  • Mantener sus rutinas cotidianas adaptadas, con un buen descanso nocturno.
  • Pider ayuda y dejarse ayudar.
  • Llevar a cabo actividades de ocio y técnicas relajación.

Pérdida de apetito, náuseas y vómitos

Uno de los síntomas más frecuentes, que suele producir rechazo de ciertos alimentos. Se recomienda:

  • Realizar comidas frecuentes en pocas cantidades, masticando despacio.
  • Evitar comidas grasas, picantes, fritos y muy aromatizadas.
  • Beber abundantes líquidos, a temperatura ambiente a pequeños sorbos.
  • Evitar en la medida de lo posible preparar las comidas.
  • Descansar tras las comidas sin tumbarse por completo.
  • Si se tienen nauseas, realizar respiraciones lentas y profundas.
  • Si hay vómitos persistentes, que no ceden con medicación pautada por su médico, acudir a urgencias.

Mucositis

Es la inflamación y pequeñas lesiones en la mucosa bucal. Se recomienda:

  • Realizar revisión dental previo al inicio de su tratamiento.
  • Evitar alimentos picantes, ácidos y muy calientes.
  • Mantener una higiene bucal adecuada con cepillos y pastas dentales suaves, así como enjuagues con bicarbonato, evitando colutorios con alcohol.
  • Si aparecen lesiones que causan dolor e impiden la ingesta de alimentos, consultar con el médico.

Diarrea

Es la emisión de dos o más evacuaciones sueltas al día. Se sugiere:

  • Beber líquidos abundantes para evitar deshidratarse.
  • Evitar alimentos ricos en fibra y aumente la ingesta de alimentos astringentes.
  • Tomar los alimentos a la plancha, hervidos o al horno.
  • Acudir a urgencias si la diarrea no cede con medicación pautada por el médico.

Estreñimiento

Es la dificultad para expulsar heces, asociado a una brusca disminución en su patrón de evacuación intestinal.

  • Aumentar alimentos ricos en fibra y disminuir la ingesta de alimentos astringentes.
  • Realizar ejercicio leve moderado.
  • Tener un horario fijo, no aguantar las ganas de ir al baño.
  • Comer despacio y masticando bien los alimentos, y aumentar la ingesta de agua.

Alteraciones analíticas

  • Anemia: disminución de glóbulos rojos, que cursa con mareos, debilidad y palidez.
  • Neutropenia: disminución de glóbulos blancos, sobre todo neutrófilos, aumentando el riesgo de infecciones.
  • Plaquetopenia: disminución del número de plaquetas que favorece el riesgo de sangrado.
  • Evitar heridas, cortes y contacto con agentes infecciosos.
  • Realizar el lavado de manos frecuente.
  • Evitar espacios con aglomeraciones de gente, así como el contacto con personas que sufran procesos infecciosos.
  • No ponerse vacunas sin consultar con su médico.
  • Si aparece fiebre de 38ºC o superior, acudir a urgencias. No tomar medicamentos para bajar la fiebre.

Pérdida de cabello

Es un efecto secundario frecuente, aunque no todos los tratamientos lo provocan. Suele ser el que más preocupa por el impacto social. Puede ser total o parcial, y suele producirse a las dos tres semanas desde el inicio de tratamiento. Se empieza a recuperar pasados tres meses desde la finalización del mismo. Cuando comienza a crecer es normal que sea más fino, rizado e incluso cambiando de color, con el tiempo volverá a la normalidad

Para un manejo más sencillo y menos impactante, cortar el cabello antes de que comience a caerse.

Usar cremas de protección solar alta en el cuero cabelludo, así como sombreros, pañuelos y pelucas para evitar el sol y el frío.

Utilizar champús y cepillos suaves. Evitar dar tirones.

No usar tintes con agua oxigenada y/o amoniaco.

Alteraciones de la piel y uñas

La piel se vuelve más sensible y pueden aparecer sarpullidos, sequedad, descamación, oscurecimiento y grietas.

Utilizar jabones neutros y sin perfumes. Usar mucha crema hidratante.

Por la sensibilidad al sol, evitar la exposición en horas de mayor intensidad. Cubrirse con pañuelos, gorros y/o pamelas y utilizar cremas de alta protección solar.

Alteraciones musculares y nerviosas

Algunos fármacos pueden afectar a los músculos y sistema nervioso produciendo neuropatías periféricas; con manifestaciones como: hormigueo, adormecimiento, pérdida de sensibilidad, inestabilidad y dificultad para manipular objetos pequeños. Por lo que se aconseja:

  • Utilizar un calzado adecuado no resbaladizo.
  • Evitar objetos en el suelo, como alfombras o cables, con los que se puede  tropezar.
  • Usar con cuidado objetos afilados, punzantes, calientes o que puedan representar un peligro.
  • Si hay síntomas muy incapacitantes, consultar con su médico.

Problemas con la sexualidad

Algunas quimioterapias pueden afectar a los órganos sexuales, provocando cambios que pueden afectar a su interés por las relaciones.

Utilizar siempre métodos anticonceptivos de barrera, y lubricantes si  hay muestra sequedad.

Hablar con su pareja acerca de las preocupaciones, no hay inconveniente para mantener relaciones sexuales con normalidad.

Efectos emocionales

Recibir un tratamiento de quimioterapia implica cambios importantes en las rutinas y estilo de vida, lo que conlleva experimentar sentimientos que pueden ir desde la incredulidad, negación, culpa, rabia, angustia, miedo, ansiedad o incluso procesos depresivos.

Se debe evitar sentirse culpable de la enfermedad, hay recordar que los efectos secundarios del tratamiento son pasajeros y desaparecerán. Es bueno resolver todas las dudas con el equipo de oncología..

Por último,  hay que saber que no tienen por qué presentarse todos los efectos secundarios anteriormente descritos, lo importante es intentar tener un espíritu luchador y positivo para llevar a cabo este proceso.

Categorias: Oncología
Escrito por: Elena Rodriguez Rubio

Supervisora de Hospitalización y Oncología en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

Compartir
Dr. César Morcillo Serra
Especialista en Medicina Interna en el Hospital Sanitas CIMA.
Dra. Ana Román
Servicio de Ginecología y Obstetricia Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
Dr. Ángel Juárez
Jefe de Servicio de Cirugía Plástica y Estética del Hospital la Zarzuela de Madrid.
Elena Rodriguez Rubio
Supervisora de Hospitalización y Oncología en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
Descubre a través de nuestros consejos de salud cómo llevar una vida sana y consulta todos los temas de salud que hemos desarrollado para ti.
Mujer
Conoce a fondo el mundo femenino
Hombre
Conoce a fondo el mundo masculino