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Port A Cath: ¿qué es?

Los dispositivos Port a Cath

Los dispositivos implantables de carácter permanente, tipo Port-A-Cath (PAC) se emplean con múltiples objetivos entre los que destacan administración de nutrición venosa en pacientes que no pueden tolerar la ingesta, administración de medicamentos o para la simple extracción de muestras sanguíneas.

En el campo de la Oncología médica estos dispositivos se emplean fundamentalmente para la administración de tratamientos quimioterápicos de larga duración. Los sistemas implantables consisten en unos catéteres ó tubos de silicona ó poliuretano cuya punta se posiciona en la vena cava superior (VCS) justo en su entrada en el corazón. El otro extremo se conecta a un dispositivo insertado en un bolsillo subcutáneo pectoral.

  • Este dispositivo está confeccionado con material de titanio o plástico y posicionado generalmente en la pared anterior del tórax. Esto proporciona un acceso sencillo, seguro y permanente al sistema vascular.
  • Su fácil utilización mediante punción directa a través de la piel ha extendido su uso a nivel mundial.
  • La implantación de los PAC se realiza habitualmente mediante anestesia local y sedación.
  • Es práctica habitual el empleo de profilaxis antibiótica antes de comenzar el procedimiento.
  • Es necesario la utilización de imágenes radiológicas para confirmar su correcta inserción.

Técnicas colocación Port a cath

Existen fundamentalmente dos técnicas de colocación.

Port a cath: punción directa de la vena subclavia

La primera de ellas consiste en la punción directa de la vena subclavia (justo debajo de la clavícula) y colocación del port-a-cath a través de una guía (técnica de Seldinger). Tras realizar esta técnica es obligado obtener una radiografía de tórax para descartar una complicación poco frecuente (menos de 1%) como es el neumotórax (salida de aire del pulmón al espacio pleural por punción del mismo).

Port a cath: punción directa mediante una incisión quirúrgica 

La segunda técnica consiste en el acceso directo al sistema venoso mediante una incisión quirúrgica generalmente a nivel del cuello sobre la vena yugular externa. A través de la misma se introduce el tubo cuya punta se alojará en la entrada del corazón.

Mantenimiento Port a cath

Su mantenimiento requiere inyecciones periódicas de heparina, aproximadamente cada 4-6 semanas. Esta sustancia impide que el sistema se trombose u obstruya.
Para su retirada será preciso realizar un nuevo procedimiento quirúrgico.

Evolución del Port a cath

Durante las últimas décadas, estos dispositivos han experimentado una evolución tecnológica que ha incrementado la calidad de vida de los pacientes por la mayor facilidad de utilización.

Al igual que en cualquier otra técnica médico-quirúrgica, no están exentos de complicaciones derivadas bien del implante, utilización o mantenimiento en el tiempo de estos dispositivos.
Entre las complicaciones más frecuentemente descritas destacan la infección del catéter (entre un 5 y un 15%) ó de la herida quirúrgica, la obstrucción del sistema ó la extravasación de los medicamentos suministrados a través del PAC.

El tratamiento antibiótico soluciona la mayoría de los problemas relacionados con la infección. En un porcentaje bajo de casos la infección ó colonización no se resuelve con antibióticos siendo necesaria la retirada del PAC.

Dispositivos implantables tipo port a cath

En definitiva, los dispositivos implantables tipo port-a-cath son de fácil manejo, no requieren de una anestesia general para su colocación y la tasa de complicaciones es baja. Es un sistema que facilita el trabajo del personal sanitario asegurando un acceso directo al sistema venoso central y que ha mejorado la calidad de vida de los pacientes oncológicos evitando punciones repetidas del sistema venoso periférico.

Escrito por: Dr. Javier Minguez Garcia

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Escrito por: Dr. Javier Minguez Garcia