Cuando un paciente sufre un traumatismo, un accidente en su macizo facial, en su cara, lo primero que tenemos que descartar es que haya una fractura, un hueso roto, un hueso que haya perdido la relación con el resto de estructuras de la cara.

Lógicamente en la cara hay estructuras fundamentales, como pueden ser los ojos que están sujetados por un hueso. Si ese hueso se desplaza, el ojo se va a desplazar, la visión del paciente se va a ver alterada.

Tratamiento fractura macizo facial

Todo el tratamiento de las fracturas faciales hay que hacerlas en un ámbito hospitalario donde se hace un protocolo exhaustivo de estudio y diagnóstico de cómo está el hueso, el macizo facial de ese paciente después del accidente y qué estructuras hay que devolver a su estado original.

Escáner y reconstrucción tridimensional facial

Una vez realizado los escáneres y las reconstrucciones tridimensionales – hoy en día hay tecnología para hacer planificaciones incluso individualizadas para cada paciente – es el momento de aquellos pacientes que lo necesiten ir al quirófano para devolver el hueso de la cara a su posición original. Se reduce, se coloca en esa posición previa, se fija con una serie de placas y tornillos y con eso se consigue una reposición de la estética de la persona, pero no solamente eso, sino lo que es más importante de la función de todas esas estructuras vitales, como puede ser la visión, como puede ser la masticación en una fractura de mandíbula, el devolver esa función que se pierde cuando se produce una fractura facial y no se trata quirúrgicamente.