El llanto del bebé

El llanto es una de las principales herramientas de comunicación de los bebés. Sin embargo, identificar su significado es una de las tareas más complicadas y que más trae de cabeza a los padres. Los motivos por los que llora un bebé pueden ser muy variados y para descubrirlos es importante ejercitar la observación, además de la paciencia, ya que según los expertos el llanto de un bebé se encuentra entre los 10 sonidos más desagradables para el ser humano.

Las primeras semanas de vida

Durante las primeras semanas de vida, un bebé puede llorar una media de dos horas diarias, generalmente porque necesita que algunas de sus necesidades físicas y emocionales sean cubiertas. No obstante, el patrón y la duración del llanto varía de un bebé a otro.

Motivos por los que suele llorar un bebé

A continuación te contamos los principales motivos por los cuales suelen llorar los bebés y cómo intentar calmarlos:

  • Hambre: cuando el bebé tiene hambre suele morderse los labios, hacer chasquidos y quejidos, mover la cabeza buscando comida o se lleva la mano a la boca. Identificar estos signos con antelación es importante porque nos puede ayudar a anticiparnos y darle de comer antes de que empiece a llorar, ahorrándole al bebé y a nosotros una buena ‘serenata’ de lloros.
  • Pañal húmedo o sucio: una de las primeras cosas que hay que hacer cuando el bebé llora es comprobar el estado del pañal, ya que si está sucio o húmedo puede causarle muchas molestias.
  • Cólicos y gases: suelen aparecer en las primeras semanas de vida y tienden a desaparecer entre el segundo y tercer mes. Para aliviar el dolor y a su vez el llanto es recomendable hacer masajes en la tripa del bebé y flexionar sus piernas hacia el vientre con movimientos suaves que favorezcan la motilidad intestinal y la eliminación de gases.
  • Necesidad de eructar: los bebés tragan aire mientras maman la leche del pecho o del biberón, lo cual puede causarles presión o molestias que no desaparecen hasta que eructan. Por ello, es recomendable ayudarles a eructar tras comer aunque no presenten signos evidentes de malestar.

  • Necesidad de dormir: querer dormir y no poder hacerlo es una de las situaciones más molestas, tanto para un bebé como para un adulto. Para ayudar a dormir al bebé es importante crear la atmósfera adecuada y relajarle mediante masajes, música o susurros.
  • Dentición: a los padres suele hacerles mucha ilusión la aparición de los primeros dientes; sin embargo, para el bebé puede ser una dolorosa pesadilla. El dolor suele aparecer cuando los dientes están rompiendo la encía y todavía no son visibles, y para comprobar si es la causa de la molestia se puede pasar el dedo por la encía, donde aparecerán unos pequeños bultos. Hay pocas formas de calmar al bebé durante este periodo y lo mejor es consultar con el pediatra antes de utilizar cualquier producto para aliviar el dolor