La vista del bebé se desarrolla a la par que el sistema neurológico, y poco a poco se va consolidando poco a poco en el primer año de vida. Por ello es tan importante cuidar la vista del bebé desde sus primeros meses de vida.

Cómo detectar problema en la vista del bebé

No es frecuente que necesiten gafas para ver, pero hasta que adquieran el lenguaje, puedes fijarte en algunos aspectos sobre la vista del bebé que te ayudarán a detectar saber si algo va mal:

Las revisiones oftalmológicas no se recomiendan en niños sanos hasta los tres años

No sigue los objetos con la mirada

A medida que pasan los meses y la vista del bebé se va desarrollando,  el niño debería ir siguiendo con los ojos los objetos que le vas presentando. Si esto no ocurre a partir de los cuatro meses debes comentarlo con tu pediatra.

Se frota mucho los ojos

Si tu hijo se frota constantemente los ojos debes decírselo a tu pediatra, puede ser que la vista del bebé no se esté desarrollando bien, o que tenga fatiga ocular.

 Si cuando coge algo se lo acerca mucho a la cara

Fíjate si para mirar un juguete, por ejemplo, tu hijo se lo pone muy cerca de los ojos, es posible que que tenga algún problema, lo mejor es que lo consultes con un oftalmólogo especialista para que resuelva tus dudas sobre el desarrollo del bebé.

Tiene estrabismo

Si observas que se le cruzan los ojos, es porque no se coordina a la vez el movimiento de los ojos. Lo primero que hay que hacer es detectar el problema en la vista del bebé.

Una vez localizado, el oftalmólogo especialista en visión infantil, tratará de potenciar el movimiento coordinado de los ojos, el uso de parches en los ojos son los más conocidos para tratar la vista del bebé.

En ocasiones, los bebés menores de 6 meses pueden padecer un estrabismo convergente intermitente, que no requiere tratamiento alguno.

Protege la vista del bebé del sol

Un aspecto importante que tienes que tener en cuenta a la hora de proteger la vista del bebé, es el sol.

Cuando salgas de paseo con tu hijo, aplica protector solar alto el su piel, también en invierno, procura tenerlo siempre en la sombra o bajo una sombrilla, y dentro del cochecito, cúbrelo con la capota o con un parasol.

Si los ojos de tu bebé son muy sensibles, puedes optar por unas gafas de sol que estén homologadas y que filtren los rayos UVA.

No obstante, ante cualquier duda que te surja sobre como cuidar la vista de bebé, habla con tu pediatra u oftalmólogo especialista en visión infantil.