Síntomas de la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad que puede afectar hasta el 1% de la población. Afecta fundamentalmente a mujeres y los síntomas comienzan entre los 20 y 30 años de edad.

Los síntomas fundamentales incluyen el cansancio, la fatiga, el dolor generalizado, las alteraciones del sueño y alteraciones conductuales y del estado de ánimo. Sin embargo, a pesar de su alta incidencia, el diagnóstico de la fibromialgia en muchos pacientes se retrasa y puede llegar a ser muy complejo, puesto que no existe una prueba definitiva para establecer el diagnóstico de la fibromialgia.

Diagnóstico de la fibromialgia

Por lo tanto, el diagnóstico de fibromialgia debe llevarse a cabo a través de un diagnóstico diferencial, es decir, se tienen que descartar otras enfermedades que tienen síntomas muy similares y que sin embargo se tratan de forma muy diferente. Desde nuestro punto de vista, el mejor diagnóstico de la fibromialgia lo lleva a cabo el reumatólogo, puesto que muchas de las enfermedades con las que tenemos que comparar o descartar la fibromialgia, son enfermedades que ellos están acostumbrados a diagnosticar y a tratar.

Tratamiento fibromialgia

El tratamiento de la fibromialgia es complejo y desde luego debe de ser multidisciplinar. Se deben de involucrar diferentes especialidades en el tratamiento, fundamentalmente reumatología, rehabilitación y fisioterapia, psicología y la Unidad del Dolor.

La Unidad del Dolor

En este sentido la Unidad del Dolor se centra en el tratamiento específico del dolor como síntoma que, por cierto, fluctúa en el tiempo y por lo tanto el tratamiento debe adaptarse a esta situación. Fundamentalmente la Unidad del Dolor aporta dos diferentes estrategias de tratamiento: una farmacológica, utilizando o analgésicos convencionales u otros fármacos que tienen una indicación específica para esta enfermedad, como algunos anticomiciales o antidepresivos.

Y luego a través de tratamientos invasivos, que sí que son tratamientos específicos o que puede aportar de forma específica la Unidad del Dolor.

Fundamentalmente las infiltraciones con lidocaína intravenosa y las infiltraciones con ketamina. Son procedimientos sencillos que se hacen de forma ambulatoria y que tienen una tasa de complicación baja. Nunca se plantean como una alternativa inicial, pero pueden ser una alternativa en pacientes en los que el tratamiento convencional o no funciona, o no se tolera.

Nuestra Unidad del Dolor ha colaborado en ensayos de investigación clínica en fármacos diseñados especialmente para el tratamiento de la fibromialgia. En este sentido, estamos desarrollando un estudio clínico con un fármaco que ya está comercializado y que puede tener un papel muy prometedor en el tratamiento de los pacientes con fibromialgia.

Además, contamos con unos sistemas de evaluación neurofisiológica bastante avanzados, y que utilizamos de forma casi exclusiva, para poder valorar las diferentes alteraciones que se producen en el sistema neurológico de estos pacientes, para poder establecer tanto el diagnóstico como la respuesta a los diferentes tratamientos.