Cómo prepararse para una ola de calor

Cada año, con la llegada del calor aparecen las recomendaciones para afrontar un golpe de calor sin consecuencias para la salud. Cuando las previsiones indican que se van a superar los 35 grados empiezan a sonar las alarmas, que se vuelven más intensas a medida que sube la temperatura. La razón es bien sencilla, los golpes de calor como consecuencia de temperaturas elevadas pueden poner en peligro la vida de las personas. Prueba de ello es que el año pasado, en agosto, se produjeron 18 muertes asociadas al aumento de la temperatura.

El peligro del golpe de calor

El jefe de Medicina Interna del Hospital Sanitas CIMA, César Morcillo, lo explica diciendo que “un golpe de calor provoca el fallo de la función de varios órganos internos debido al aumento excesivo de la temperatura dentro del cuerpo. Se caracteriza por causar fiebre alta, disminución de la conciencia, y piel seca y caliente”.

La temperatura de nuestro organismo no debe superar los 37 grados. Cuando se da la circunstancia de que superan los 40 grados y el organismo no puede eliminar ese exceso de calor, nuestro sistema nervioso comienza a alterarse. Si nos deshidratamos y no podemos sudar para bajar la temperatura, aparece lo que conocemos como golpe de calor.

evitar golpe de calor

Golpe de calor pasivo

Los niños y las personas mayores son los colectivos más vulnerables pero también los golpes de calor son especialmente peligrosos en las mujeres embarazadas o las personas que padecen sobrepeso u obesidad porque tienen más problemas para regular su temperatura corporal.

Golpe de calor en personas mayores

En el caso de los mayores, el golpe de calor puede ser pasivo o clásico. Se desarrolla con el calor y un ambiente húmedo que hace que los ancianos, sobre todo los que ya tienen alguna enfermedad, no tengan sensación de sed y no beban la cantidad necesaria de agua que necesita el organismo para estar bien hidratado. “Este aumento progresivo de la temperatura del organismo agrava los síntomas de su enfermedad y produce una merma en su condición de salud general”, comenta David Curto, responsable de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores.

Golpe de calor en niños

Se sabe que también hay que prestar especial atención a los niños, porque son muy vulnerables a las altas temperaturas y su sistema respiratorio no está  desarrollado completamente, lo que favorece la pérdida de líquidos. Como no son capaces de sudar la cantidad necesaria para enfriar su cuerpo, sube la temperatura de su organismo y puede desencadenar en un golpe de calor. En los bebés esto se puede reconocer porque aparecen síntomas de somnolencia y pérdida de conciencia; parece que están dormido, pero realmente pueden estar grave”, detalla César Morcillo.

Golpe de calor por ejercicio

Por su parte, el golpe de calor activo, también conocido como golpe de calor por ejercicio, se produce en las personas que hacen actividad física durante una ola de calor. Este golpe de calor se debe que el organismo produce calor y no lo puede regular. Como el ambiente exterior también es caluroso, no ayuda a esa regulación y se produce una hipertermia, es decir, un aumento excesivo de la temperatura.

Consejos durante la ola de calor

Para estar preparados para este aumento de las temperaturas podemos seguir las recomendaciones de nuestros especialistas. Algunas ya las conocemos, pero es bueno recordarlas y saber que:

  • Debemos evitar ponernos al sol en las horas centrales del día, entre las 12 y las 17 horas.
  • Evitar exposiciones prolongadas al sol y no quedarse dormido al sol.
  • Si nos mareamos o tenemos sensación de cansancio, debemos buscar un lugar fresco.
  • Bajar la temperatura del cuerpo con un baño o una ducha.
  • Usar el aire acondicionado. Es importante bajar la temperatura durante la noche, ya que el organismo se enfría mientras dormimos.
  • Usar sombreros, gorras y gafas de sol. Además de ser de utilidad para evitar el golpe de calor, también evitamos quemarnos con el sol.
  • Mantenerse hidratado.
  • No hacer comidas copiosas, ya que la digestión pesada eleva la temperatura del cuerpo.
  • Utilizar ropa adecuada y fresca para que nuestro cuerpo transpire, ya que es la forma que tiene de bajar la temperatura.
  • Extremar el cuidado con los niños y personas mayores.
  • Ante un golpe de calor, debemos poner al afectado en la sombra y tumbarle con las piernas levantadas para favorecer la circulación de la sangre.
  • Bajarle la temperatura con una toalla húmeda. Si no está consciente, no hay que darle de beber. Si no baja la temperatura, el pulso es débil, está sin color y tiene alguna cardiopatía, hay que ir rápidamente a un centro médico.