Nuestro equipo médico profesional nos cuentan las principales patologías y enfermedades más comunes tratados durante el verano. Prepárate para afrontarlos de la manera más saludable

Patologías y enfermedades típicas del verano

Patologías cutáneas

En verano tenemos un aumento de la incidencia de las patologías cutáneas, fundamentalmente la pregunta más habitual que nos hacen los pacientes, son cambios en relación a las lesiones dermatológicas que son o los lunares, los puntos rubí, la queratosis. Lógicamente, al exponernos al sol y ponernos en bañador o en bikini, vamos a ver qué lesiones han aparecido que no hemos sido conscientes durante la época del invierno y si ha habido algún cambio en estas lesiones. En cuanto a la fotoprotección, disponemos en el mercado de muchísima gama de productos, que van a ser fotoprotectores con filtros físicos o químicos, muchas veces mezcla de ambos, que vamos a adaptar al tipo de piel del paciente de forma individualizada.

Intervención Dra. Cristina Villegas Fernández

Pediatría

Durante el verano en pediatría tenemos algunas enfermedades que se dan con más frecuencia, como son las gastroenteritis, las intoxicaciones alimentarias, que también nos van a producir una gastroenteritis, las otitis externas relacionadas con la humedad de las piscinas sobre todo, y también tenemos que tener mucho cuidado con la protección solar en los niños y la protección del calor, evitando insolaciones y golpes de calor.

Intervención Dra. María Luisa López

Urología

En urología, nuestra especialidad, hay una patología claramente relacionada con el verano, con las épocas de calor. Es el cólico nefrítico, que es la consecuencia de la formación de un cálculo en las vías urinarias y que habitualmente es consecuencia de la falta de ingesta de líquidos.

Intervención Dr. Arturo Platas Sancho

Cólico nefrítico

En verano es muy importante aumentar la ingesta de líquidos, beber muchos líquidos, agua o cualquier otro líquido, para evitar la formación de piedras y para evitar la aparición de un cólico nefrítico, tan frecuente en verano.

Intervención Dr. Ignacio Moncada Iribarren

Oftalmología

En la consulta de oftalmología vemos diversas patologías asociadas a una mayor exposición solar y a irritantes, como pueden ser las piscinas. Es muy importante que utilicemos gafas de sol, adquiridas en un proveedor autorizado y que tengan la marca V400, esto quiere decir que bloquean la radiación ultravioleta A y B. Las gafas de sol nos protegen de enfermedades como crecimientos anormales de la conjuntiva, pinguécula o pterigium, o incluso de enfermedades más graves, como tumores en la superficie ocular. Pero es que, además, protegen nuestros ojos de la quemadura solar, que al igual que la piel nuestra cornea puede sufrir y generar una queratitis, que es muy dolorosa.

Intervención Dr. Emilio Dorronzoro

Otorrinolaringología

Las principales patologías que encontramos en el anciano en la época estival son de dos tipos: locales o generales. Entre las locales, fundamentalmente la conjuntivitis, la laringitis, la faringitis son las más frecuentes. Entre las generales, la deshidratación es la reina. Para prevenir ambas, locales y generales, dos medidas son fundamentales: evitar la exposición solar, fundamentalmente una larga exposición solar, y mantener una buena hidratación.

Intervención Dr. Carlos de la Fuente

Ginecología

Una de las patologías ginecológicas que vemos con más frecuencia en verano son las vulvovaginitis, que son irritaciones que se producen en la zona genital, causan picor y a veces flujo mal oliente o molesto. Esto se debe normalmente a infecciones por hongos y también a irritación por el uso de bañadores mojados y de ropa apretada.

Intervención Dra. Isabel Gippini

Medicina interna

En medicina interna durante el verano solemos ver con más frecuencia ingresos por gastroenteritis. Para ello es muy importante una manipulación adecuada de los alimentos, con el lavado de las manos antes y después de cocinarlos y la refrigeración adecuada. Y también vemos ingresados por el extremo de la deshidratación, que es el golpe de calor, en aquellos pacientes que han realizado actividades físicas en horas de mucho calor o pacientes con patología cardiovascular o neurológica, o pacientes que toman fármacos que alteran la termorregulación. Para eso es muy importante una ingesta adecuada de líquido de 2,5 litros de agua al día y evitar hacer actividad física en esas horas.

Intervención Dra. Olga Bravo de Pablo