El paso de los años y el envejecimiento suelen tener sus primeras manifestaciones a nivel facial en el área de los párpados y alrededor de éstos (área periocular); a menudo, a partir de los 35 años, también en el área del entrecejo y la frente (tercio superior facial).

Esto es así porque la contracción continua de los músculos que cierran los párpados (orbiculares), los que arrugan el entrecejo y la frente deja en la piel la marca de esta continua actividad en forma de arrugas de expresión que provocan un aspecto cansado, de enojo o de envejecimiento.

Con la infiltración de botox lo que buscamos es una paralización parcial y temporal de estos músculos, para así, al evitar la contracción muscular, evitamos la formación de las arrugas de expresión dejando la piel con un aspecto liso y relajado muy favorecedor y con un efecto rejuvenecedor indiscutible.

¿Qué es el botox?

El botox o toxina botulínica Es una proteína producida por la bacteria Clostridium Botulinum. Este efecto paralizante de la toxina ha sido exitosamente utilizado en medicina para tratar diversas condiciones relacionadas con contracturas musculares anómalas como el estrabismo, blefaroespasmo (contracción incontrolada de los párpados), distonía cervical (contracción anómala de los músculos del cuello), etc. También se utiliza para tratar la hiperhidrosis o sudoración excesiva en axilas, palmas y plantas.

Su aplicación para tratar las arrugas de expresión del tercio superior de la cara es consecuencia de la observación incidental de un efecto secundario inesperado al tratar los trastornos oculares mencionados: los médicos se dieron cuenta de que al tratar el estrabismo o el blefaroespasmo las arrugas del entrecejo y alrededor de los ojos se relajaban y desaparecían.

En España la toxina botulínica se comercializa bajo los nombres de Botox, Vistabel, Dysport, Azaalure, Bocouture.

¿Cómo se aplica el botox?

El botox se aplica siempre en una consulta médica especializada, y se lleva a cabo con inyecciones prácticamente indoloras en los músculos a tratar con una aguja muy fina.

¿Cuando se nota el efecto del botox?

Empieza a ser evidente a partir del tercer al cuarto día después de la inyección alcanzando su efecto total alrededor del séptimo al décimo día. Por esta razón, se cita a la paciente a los quince para llevar a cabo un  control y hacer retoques si fuera necesario.

¿Cuanto tiempo dura el efecto del botox?

El botox no tienen un efecto permamente. Su duración depende de varios factores como:

  • La cantidad o dosis administrada
  • El tamaño, grosor y fuerza con la que se contrae el músculo
  • actores personales que difieren de un paciente a otro. Por todo esto su duración puede variar desde algunas semanas hasta varios meses, siendo el promedio alrededor de cuatro meses.

¿Cada cuanto tiempo puede repetirse el tratamiento?

Durante el primer año se recomienda aplicarse la toxina cada cuatro meses pudiendo ampliarse este período a partir del segundo año hasta cada seis meses.

¿Se puede hacer en cualquier época del año?

Sí, puede aplicarse sin ningún inconveniente en cualquier época del año, incluso durante el verano.

¿Qué cuidados son necesarios después de su aplicación?

Inmediatamente después y durante las seis primeras horas tras su aplicación la paciente debe evitar tumbarse boca arriba o boca abajo, frotarse o rascarse las zonas de inyección, usar gafas de sol que hagan presión sobre las áreas inyectadas, no usar casco de moto, no realizar ejercicio ni exponerse a fuentes de calor (saunas, jacuzzis, etc.)

En las zonas del rostro no tratadas se puede aplicar maquillaje sin inconvenientes. Sin embargo recomendamos esperar hasta el día siguiente para maquillar las áreas tratadas. Si se presentara algún hematoma o cardenal en alguno de los puntos de inyección se puede disimular fácilmente con maquillaje evitando tomar el sol o rayos UVA hasta que el hematoma haya desaparecido por completo.

¿La toxina produce cambios o aumento de volumen en el rostro?

Es importante destacar que la toxina botulínica no es un material de relleno por lo que no aporta volumen a las áreas donde se infiltra. Inmediatamente tras la inyección pueden observarse en los puntos de inyección pequeñas pápulas similares a las producidas por la picadura de un mosquito las cuales desaparecerán por completo a los pocos minutos sin dejar rastro.

¿Cuáles son las posibles complicaciones y riesgos?

Como todo procedimiento médico la infiltración de toxina botulínica conlleva inevitablemente algún riesgo que puede presentarse aún cuando se haya realizado con el máximo cuidado y la técnica correcta.

Las complicaciones más frecuentes son también las menos graves como:

  • Hematomas que se reabsorben espontáneamente a los 7-10 días y que se pueden cubrir perfectamente con maquillaje.
  • Dolor de cabeza que suele presentarse al segundo o tercer día y que desaparece espontáneamente.
  • Dolor y enrojecimiento en las zonas de punción que desaparecen a los pocos minutos u  horas.
  • Asimetrías, que todos presentamos normalmente pero que al aplicar la toxina puede acentuarse haciéndose más evidentes. Esto es posible controlarlo aplicando más toxina en puntos específicos en la sesión de retoque.

Otras complicaciones menos frecuentes pero posibles son la caída del párpado, sequedad ocular, visión doble, alergias entre otras.

Recordemos que el efecto de la toxina es temporal por lo que estos efectos adversos no son permanentes y revierten a medida que va disminuyendo la acción de la toxina hasta desaparecer.