Tener exceso de sudoración en las axilas, es un trastorno que sufren algunas personas de manera constante independientemente de la climatología o la época del año aunque no se vean expuestas a altas temperaturas.

la sudoración corporal, tiene como objetivo, regular la temperatura corporal y refrigerar el organismo cuando se eleva la temperatura. Lo normal es que sudemos más cuando hace calor, practicamos ejercicio físico, o sufrimos algún episodio de estrés o ansiedad.

Exceso de sudoración en las axilas

La causa puede ser la hiperhidrosis, un trastorno que consiste en padecer un sudor excesivo e incontrolable, y que aparece principalmente en las axilas, aunque también puede padecerse en las palmas de las manos.

Tipos de hiperhidrosis

La hiperhidrosis puede ser:

Primaria

Puede aparecer por causas relacionadas con el estrés o factores emocionales.

Secundaria

Suele estar asociada a algún trastorno o patología. En muchos casos se desconoce la causa de la hiperhidrosis, pero podría estar relacionada con factores genéticos, o con un mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo, que es el encargado de controlar la sudoración.

El impacto psicológico

Los hombres que sufren exceso de sudoración en las axilas suelen ver muy afectada su calidad de vida,  sobre todo en el aspecto social, ya que se sienten avergonzados y estigmatizados. Por ello, utilizan ropa amplia para esconder el sudor, pues temen que los demás piensen que su problema de hiperhidrosis se debe a una falta de higiene, o a otros trastornos que pudieran ser contagiosos.

De hecho, la hiperhidrosis puede limitar:

  • Las relaciones sociales y laborales
  • Las actividades de ocio
  • La práctica deportiva
  • La promoción en el puesto de trabajo
  • Las relaciones íntimas

El impacto emocional y psicológico de este trastorno, llega a equipararse al que sufren pacientes con otras enfermedades crónicas estigmatizantes, como la psoriasis.

¿Cómo tratar el exceso de sudoración en las axilas?

Uno de los tratamientos más eficaces para la hiperhidrosis consiste en la administración de toxina botulínica, popularmente conocida como botox.

La toxina botulínica o botox se aplica con una aguja muy fina, el botox actúa bloqueando los receptores de acetilcolina, inhibiendo la señal química que transmiten los nervios que controlan la sudoración. De esta manera, la sudoración se interrumpe porque la glándula sudorípara no puede recibir la señal enviada por los nervios.

El tratamiento se realiza en la consulta médica por un especialista en dermatología, quien tras analizar cada caso determina si éste es el tratamiento más conveniente y, en caso de que así sea, la cantidad de toxina botulínica que se debe inyectar. La aplicación dura entre 15  y 30 minutos, según la extensión del área a tratar, y permite la reincorporación inmediata del paciente a las actividades diarias.

¿Resultados?

Los resultados para controlar el exceso de sudoración en las axilas suelen empezar a notarse a partir de las 48 horas tras el tratamiento, y se mantienen entre 6 y 8 meses. El especialista determinará cada cuanto tiempo hay que repetir el tratamiento.