Ginecomastia o reducción de pectorales en los hombres

La ginecomastia es la presencia de tejido mamario anormal en los hombres, a nivel retroareolar y puede ser uni o bilateral. La ginecomastia puede llegar a afectar al 50% de los hombres.

Reducción de la grasas de los pectorales o ginecomastia

La ginecomastia puede ser transitoria: el 70 % de los adolescentes la presentan durante la  pubertad y suele revertirse con el tiempo de manera natural sin requerir ningún tratamiento quirúrgico.

Es importante hacer el diagnóstico diferencial con la pseudoginecomastia donde el aumento de volumen en la región mamaria se debe a un acumulo localizado de grasa.

En muchas ocasiones, nos encontramos con una combinación de tejido mamario y graso en el mismo paciente.

En la mayoría de los casos desconocemos las causas que han provocado su aparición del exceso de grasa en los pectorales, pero en otras ocasiones suele deberse a desequilibrios hormonales provocados por los cambios naturales en los niveles de estrógenos y testosterona.

Se trata de un trastorno benigno y no suele generar molestias. Sin embargo, en muchos casos resulta muy antiestético y tiende a estigmatizar a quien lo presenta afectando de manera importante a su calidad de vida.

¿Qué podemos hacer para eliminar el exceso de grasa de los pectorales?

La reducción del tejido mamario y/o graso a nivel retroareolar puede llevarse a cabo con una liposucción, en los casos en los que el acumulo es principalmente de tejido graso, o mediante una mastectomía subcutánea cuando lo que queremos es eliminar tejido mamario. En muchas ocasiones combinamos ambas técnicas quirúrgicas mejorando así el resultado estético.

Las cicatrices son de reducido tamano y poco visibles, excepto en aquellos casos  con acúmulos importantes y exceso de piel en dicha región que requieren eliminarla.

 Puede realizarse con anestesia local o general de forma ambulatoria (no requiere hospitalización), de manera que tras algo más de una hora de

Resultados de la ginecomastia

Los resultados son evidentes desde el primer momento, pero se ven de manera definitiva a los dos o tres meses tras la intervención, cuando ya ha desaparecido la inflamación.

Postoperatorio de la ginecomastia

Durante el postoperatorio  es necesario llevar una faja o prenda de compresión para contener la inflamación y facilitar la retracción cutánea.

Aunque el hematoma tras la intervención es poco frecuente hay que evitar en la medida de lo posible el ejercicio intenso y las pesas en las que se ejercitan los pectorales. Ya habrá tiempo para introducirlos poco a poco y tonificar y fortalecer la zona una vez avanzada la recuperación.