Para acabar con el exceso de piel en el abdomen se puede recurrir a una operación de abdominoplastia, una técnica quirúrgica con la que se consigue un vientre más plano.

La operación de abdominoplastia

Valoración previa

Estar a dieta y perder peso muchas veces no es suficiente para volver a lucir una buena figura.

Muchas veces después de adelgazar no es posible acabar con el exceso de piel de debajo del abdomen.

Antes de someterte a la operación de abdominoplastia, lo primero que debes hacer es acudir a un centro reconocido que cuente con especialistas en cirugía plástica para que puedan hacer una buena valoración de tu estado y ver cuál es la técnica que más te conviene para recuperar tu figura.

Ten en cuenta que dependiendo cuál sea tu situación puedes combinar esta técnica con una liposucción de los muslos y los glúteos para alcanzar la figura que tenías hace unos años.

Anestesia

La operación de abdominoplastia se trata de una cirugía que requiere anestesia general, por lo que antes de la intervención tendrás que hacerte una serie de pruebas, que se conocen como preoperatorio.

En líneas generales te harás una analítica completa, un electrocardiograma y una radiografía de tórax. Si el anestesista considera necesaria otra prueba, te lo hará saber.

Debes comunicar a tu cirujano toda la medicación que tomas, debido a que cierta medicación puede interferir con la anestesia o favorecer la aparición de hemorragias, como es el caso de los anticoagulantes.

Preoperatorio

Si eres fumador, deja de fumar al menos dos semanas antes de la cirugía, ya que el tabaco influye negativamente en la cicatrización de las heridas.

En cuanto a la alimentación, los especialistas recomiendan seguir una dieta sana y equilibrada. No intentes perder algunos kilos de más de forma rápida y no controlada para llegar a la operación de abdominoplastia con menos kilos. Date cuenta que tu cirujano ya te ha hecho una valoración previa y ya sabe lo que sobra.

Postoperatorio

Antes de irte al hospital después de la operación de abdominoplastia prepara tu llegada a casa con:

  • Algún paquete de guisantes congelados para ponértelo sobre la zona intervenida para bajar la inflamación.
  • Utiliza ropa cómoda, suelta y que puedas quitarte fácilmente.
  • Ten un taburete de plástico para la ducha. Si te sientas, estarás menos cansado y podrás asearte mejor.
  • Déjate ayudar, sobre todo la primera noche que llegas a casa. Aunque te sientas bien, pasará algún tiempo hasta que puedas hacer vida normal.