Tener varices, además de ser un problema estético para muchas mujeres, puede llegar a convertirse en una afección muy seria.

Las varices son venas dilatadas a causa de una acumulación de sangre debido a la debilidad en las paredes y válvulas de las venas superficiales. Las venas tienen unas válvulas que impiden que el retorno del pulso sanguíneo hacia el pie y facilitan la subida. Si la vena está dilatada, las válvulas no cumplen su función y el flujo se invierte, provocando problemas como edemas, hinchazón o en fases más avanzadas úlceras o flebitis.

¿Qué tipos de varices existen y cómo podemos tratarlas?

  • Las varices superficiales: Son las más frecuentes, conocidas como arañas vasculares o telangiectasias. El principal problema es que son antiestéticas pero no tienen significación patológica.
  • Las varices tronculares: En este caso hablamos de varices que pueden presentar distintos grados de dilatación.

Respecto al tratamiento para eliminar las varices, existen varias técnicas, siempre que no sea varices subsidiarias de cirugía:

  • La Esclerosis Química, es una técnica que consiste en inyectar una sustancia química que cerrará la variz.
  • Con el Láser Vascular, el cierre de la vena se produce por calor, con el láser Nd-Yag, esta técnica tiene muy buenos resultados para tratar las arañas vasculares

En conclusión, podemos decir que la ciencia ha avanzado tanto que podemos tratar con métodos no invasivos, tanto las varices estéticas como varices con una patología más graves.