Además del irremediable paso del tiempo, son muchos los factores a los que estamos expuestos cada día que contribuyen al deterioro de nuestra piel. Para tener una piel radiante y luminosa, debes saber que las horas de sueño nocturno, mientras todo nuestro cuerpo, y por tanto, también nuestro rostro, descansa, son clave para obtener resultados efectivos en la piel del rostro tras la aplicación de los productos adecuados.

En definitiva, tras la jornada diaria, nuestra piel también necesita descansar tras haber estado expuesta al sol, la contaminación, el estrés etc.  Por ello, Mimar la piel del rostro antes de irnos a la cama tiene una enorme ventaja.

La aplicación de los productos adecuados durante la noche, trabajarán en nuestra piel alisando las líneas de expresión y regenerando nuevas células, lo que te permitirá “estrenar” nueva piel cada mañana.

Te contamos cómo preparar tu piel cada noche:

  1. El primer paso para cuidar tu piel por la noche es la limpieza, te ayuda a eliminar el maquillaje y las impurezas acumuladas durante el día. Para dejar el rostro impoluto, necesitarás aplicar con un algodón una leche limpiadora o agua micelar. Cómo técnica de aplicación, se recomienda hacerlo con suaves toques del algodón empapado de producto, sin arrastrar ni hacer fuerza sobre la piel para no irritarla.
  2. Seguidamente aplicaremos un tónico para frenar la producción de sebo y cerrar los poros dilatados. Con este paso la piel gana firmeza y elasticidad.
  3. Y por último, sobre la piel bien limpia, aplicarnos un serum seguido de una crema hidratante y nutritiva que actúe sobre las arrugas o primeras líneas de expresión. No olvides que, La zona de la ojera, es una piel más delicada y sensible, por ello es recomendable aplicar en esta zona un contorno de ojos adecuado a nuestro tipo de piel.

¡Ahora tu piel ya está lista para el descanso!