Protegerse del sol es fundamental para combatir el fotoenvejecimiento, así como para prevenir manchas solares, quemaduras y enfermedades asociadas a la exposición solar excesiva, como el melanoma. Si estás buscando una forma de protección natural, libre de filtros químicos, y respetuosa con el medioambiente, no te pierdas la siguiente información sobre protección solar y cosmética natural.

¿Por qué no debes olvidar la fotoprotección?

Los protectores solares sirven de barrera para los rayos ultravioleta A y B, evitando que dañen la piel. Tanto la radiación ultravioleta A como la B, son carcinogénicas y originan fotoenvejecimiento cutáneo. Todos contamos con un capital solar, esto es la capacidad que tiene nuestra piel para defenderse de los rayos ultravioleta. Como los efectos del sol son acumulativos, el capital solar va mermando conforme aumenta la exposición a los rayos ultravioleta y cuanto mayor es el daño que se produce en la piel.

protector solar natural

¿Qué fotoprotección necesitas?

El tipo de protección solar que necesites dependerá de tu fototipo o capacidad de tu piel para sobrellevar los efectos de los rayos ultravioleta. Los fototipos más bajos necesitan una protección más intensa, ya que se dañan y queman más rápido en comparación con las pieles más oscuras. Se pueden distinguir 6 fototipos:

Fototipo I

Piel muy blanca o lechosa con abundantes pecas que siempre se quema y no llega a broncearse.

Fototipo II

Piel clara con abundantes pecas que siempre se quema y se broncea ligeramente.

Fototipo III

Piel clara con pocas pecas que consigue broncearse y a veces se quema.

Fototipo VI

Piel morena sin pecas, que se broncea con facilidad y casi nunca se quema.

Fototipo V

Piel oscura sin pecas que se broncea con intensidad y nunca se quema.

Fototipo VI

Piel negra que nunca se quema ni se pigmenta.

Otros aspectos que influyen en el factor de protección solar (FPS) que necesitas es la situación geográfica; si es un país con muchos días de sol, y la actividad al aire libre que realizas.

Filtros naturales y respetuosos con el medioambiente

Los protectores solares que encontramos en el mercado tienen dos tipos de filtros, químicos y físicos, en ambos casos con FPS de hasta 50+ para máxima protección. Los filtros químicos son compuestos sintéticos con nanopartículas que absorben los rayos UVA-UVB y penetran en las capas profundas de la piel. Para que sean eficaces, los protectores solares con filtros químicos deben aplicarse al menos 30 minutos antes de exponerse al sol.

Los filtros físicos, por su parte, contienen sustancias que actúan como pantalla o espejo reflejando los rayos UVA-UVB que impactan contra la piel. Los filtros físicos más utilizados son el dióxido de titanio y el dióxido de zinc, y su principal ventaja es que no penetran en el organismo, sino que se quedan en la superficie cutánea (epidermis), con lo cual se reduce su potencial tóxico y el riesgo de reacciones cutáneas es menor. El inconveniente es que la mayoría de las formulaciones con filtros físicos son más densas, por lo que a veces dejan un color blanquecino y son difíciles de extender.

Protector solar natural

Si buscas un protector natural y respetuoso con el medioambiente, la buena noticia es que cada vez hay más productos de cosmética natural y protectores solares ecológicos y bio en el mercado, exclusivamente formulados con sustancias naturales y filtros físicos.

Recomendaciones básicas protección solar

Recuerda que aunque te decidas por un protector solar natural, ecológico o bio con filtros físicos, es importante que sigas las recomendaciones básicas de protección solar:

  • Elige un factor de protección solar adecuado con tu fototipo. Algunas personas piensan que es imposible broncearse con un factor de protección solar alto, pero no es así, sino que el bronceado es más lento, pero más seguro. Así que no pongas en riesgo la salud de tu piel eligiendo un factor de protección solar bajo.
  • Evita la exposición al sol en las horas centrales del día, principalmente entre las 12:00 y las 16:00.
  • Aplícate el protector solar con frecuencia (al menos cada 3-4 horas) y si vas a la piscina o a la playa busca formulaciones resistentes al agua.
  • Hidrátate con agua para proteger tu organismo, evitar insolaciones y golpes de calor.
  • Protégete también en la sombra: tanto los rayos UVA como UVB traspasan las nubes, la ropa y muchos de los elementos que empleamos para protegernos, por lo que no olvides ponerte protector solar cuando estés a la sombra.