Los puntos negros o comedones abiertos aparecen cuando en el orificio de salida del folículo piloso se acumula grasa, queratina, células muertas y residuos que ensucian la piel. Reciben el nombre de puntos negros porque la superficie de los orificios, que se dilatan poco a poco, se vuelven negros por la acumulación de sebo y otras sustancias.

Aunque se considera un tipo de acné, los puntos negros se parecen poco a los típicos granos que todos tenemos en mente y, a diferencia de estos, no suelen ser protuberantes sino planos. Eso sí, aparecen tanto en hombres y mujeres, así como a cualquier edad, aunque son más frecuentes en la adolescencia y entre los 30 y 40 años.

Puntos negros en la nariz

La nariz y la barbilla son las zonas en las que se acumulan más puntos negros y acabar con ellos a veces es una labor titánica: aunque los retires de manera manual –siempre con cuidado para no causar lesiones en la piel-, lo cierto es que tienden a reaparecer al poco tiempo, ya que el poro no se cierra del todo y vuelve a acumular residuos.

Entonces, ¿cómo podemos conseguir un rostro sin puntos negros ni impurezas?

Limpieza puntos negros en la cara

Evita el uso de maquillajes, cremas y productos para la piel que sean grasos y acostúmbrate a limpiarte la piel todos los días con productos que estén adaptados a tu tipo de piel, que le aporten la hidratación adecuada sin aumentar la producción de sebo. Si estás acostumbrada a quitarte los puntos negros en casa, antes haz un baño de vapor o aplica una crema para ablandar los poros y facilitar así la extracción. Pero ten en cuenta que es posible que con la extracción manual no consigas eliminar todo el contenido del poro, por lo que siempre es recomendable acudir a un especialista para que te haga una limpieza profunda con un extractor de poros y productos específicos que ayuden limpiarlos o cerrarlos.

Orientador tratamientos de estética

Cremas adecuadas para tu piel

Para mantener una buena hidratación pero sin aumentar la producción de sebo, utiliza cremas que no contengan grasas y aceites. Consulta con tu dermatólogo sobre la conveniencia de utilizar productos antiacné y exfoliantes específicos que ayuden a limpiar y reducir el diámetro del poro.

Peeling químico

Consiste en el uso de sustancias, como el ácido glicólico, entre otras, para promover la renovación de la piel, la eliminación de manchas e imperfecciones.

Mascarilla puntos negros

Algunos productos comunes de nuestra despensa son de gran utilidad a la hora de limpiar la piel y arrastrar las impurezas. Te damos 3 recetas de mascarillas para mantener a raya los puntos negros:

  • Bicarbonato: actúa como limpiador y exfoliante. Mezcla una pequeña cantidad de bicarbonato con agua en una taza, hasta formar una pasta, y aplícatela en el rostro dando un pequeño masaje. Después, déjala actuar durante 5 minutos y retírala con abundante agua.
  • Azúcar y limón: pon dos cucharadas de azúcar en una taza con el zumo de medio limón. Mézclalo bien hasta que se convierta en una pasta y aplícalo en el rostro. El azúcar actúa como exfoliante arrastrando las células muertas y las impurezas, mientras que el limón ayuda a eliminar la grasa.
  • Clara de huevo: se aplica una primera capa sobre la piel seca y una vez bien distribuida, se coloca encima una máscara de papel (también se pueden utilizar tiras de papel higiénico). Sobre esta máscara de papel se añade una nueva capa de clara de huevo. Una vez seca, se retira la mascarilla arrastrando con ella todas las impurezas. Su aplicación puede ser algo más engorrosa, pero lo cierto es que actúa como un limpiador muy eficaz.