La radiofrecuencia facial es uno de los tratamientos más recomendados para combatir la flacidez leve o moderada del rostro. Si quieres lucir un rostro más joven sin tener que someterte a procedimientos invasivos o sin pasar por quirófano, la radiofrecuencia facial puede ser tu mejor aliada.

La radiofrecuencia facial consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas que calientan el tejido subcutáneo hasta los 40º-43º, promoviendo la formación de nuevas fibras de colágeno y elastina, que son las responsables de mantener la firmeza de la piel. Se realiza con un aparato que cuenta con un cabezal que se desliza por la zona a tratar dando un suave masaje. Para hacer el tratamiento es necesario aplicar un gel conductor en la piel que facilita la penetración de las ondas electromagnéticas.

Orientador tratamientos de estética

¿Qué es la radiofrecuencia facial?

Es un tratamiento no invasivo e indoloro, que no requiere una preparación previa ni anestesia o sedación. Durante la sesión notarás el calor generado por las ondas electromagnéticas, que puede ser algo molesto pero es bien tolerado. Como la tolerancia al calor depende de cada persona, si sientes muchas molestias coméntaselo al especialista.

La duración de las sesiones de radiofrecuencia facial varía según la zona a tratar, pero suelen durar en torno 60 minutos. Aunque el tratamiento no tiene efectos adversos, es posible que al finalizar notes algo de enrojecimiento que desaparecerá al poco tiempo. Puedes retomar tus actividades diarias sin problema. Eso sí, es recomendable que mantengas la piel hidratada y evites la exposición al sol tras la sesión.

Beneficios de la radiofrecuencia facial

  • Combate el descolgamiento y la flacidez.
  • Tiene un efecto tensor o flash inmediato tras cada sesión.
  • Disminuye las arrugas y los poros dilatados.
  • Mejora el acné.
  • Aporta tono y luminosidad a la piel.

¿Cuántas sesiones de radiofrecuencia facial hacen falta para ver resultados?

Para saber cuántas sesiones necesitas para ver resultados es fundamental que el especialista en medicina estética haga un estudio de tu piel y del grado de flacidez. Algunas personas notan los resultados desde la primera sesión, mientras que otras los ven de manera más progresiva con el paso de las semanas. En todo caso se recomienda hacer unas 6 sesiones iniciales y luego seguir con un periodo de mantenimiento con sesiones cada 2 o 3 meses.

Radiofrecuencia facial

Opiniones sobre la radiofrecuencia facial

Lo que más aprecian las usuarias de la radiofrecuencia facial es su eficacia para combatir la flacidez, especialmente en el óvalo facial, devolviendo al rostro un contorno firme. Además, cada sesión proporciona un efecto flash o lifting, por lo que la piel se ve más tensa y firme de inmediato. De ahí que muchas mujeres opten por la radiofrecuencia facial justo antes de un evento importante.

También señalan su comodidad, ya que no se necesita anestesia tópica, el uso de agujas o sustancias que puedan causar reacciones en la piel o efectos no deseados. Otro aspecto relacionado con la comodidad es que no hay que hacer una preparación ni seguir un proceso de recuperación tras el tratamiento, por lo que se pueden retomar las actividades diarias enseguida.

Una preocupación frecuente entre quienes se hacen un tratamiento de radiofrecuencia facial es la posibilidad de sufrir pequeñas quemaduras. Esto es muy poco frecuente, pero para evitar riesgos lo más conveniente es ponerse en manos de profesionales de la medicina estética con amplia experiencia y que cuenten con la tecnología más avanzada y segura. Solo el estudio de un profesional cualificado te podrá garantizar si la radiofrecuencia facial es lo más adecuado para tu caso. Si la flacidez o el descolgamiento son muy grandes, los resultados no serán tan eficaces ni cumplirán con tus expectativas. Ante el exceso de flacidez es probable que te recomienden otros tratamientos eficaces pero más invasivos que la radiofrecuencia facial.