La acumulación de celulitis y la piel de naranja son problemas frecuentes en la mayoría de las mujeres. Aunque se encuentren en su peso ideal, existen factores como la genética, los cambios hormonales o una nutrición inadecuada, que favorecen la formación de nódulos de grasa u hoyuelos que dan una apariencia rugosa y desagradable a la piel.

La celulitis y la piel de naranja se localizan en los muslos, glúteos, abdomen y caderas. Es posible que en invierno la piel de naranja pase desapercibida porque ocultamos el cuerpo bajo numerosas capas de ropa, pero lo cierto es que en verano se hace evidente y muchas mujeres se niegan a lucir su cuerpo porque se sienten incómodas por el aspecto de la piel.

Tratamientos para la piel de naranja

La buena noticia es que combatir la piel de naranja es cada vez más fácil gracias a la innovación tecnológica en medicina estética. Algunos de los tratamientos más eficaces contra la piel de naranja son:

  • Radiofrecuencia: se aplican ondas electromagnéticas que calientan los tejidos mediante un aparato que cuenta con un cabezal que se va pasando con un suave masaje por la zona a tratar. Estos ultrasonidos penetran en los tejidos profundos y descomponen los nódulos de grasa, que se eliminan a través del sistema linfático. La radiofrecuencia es especialmente útil para mejorar la firmeza y combatir la flacidez.
  • Cavitación: consiste en la aplicación de ultrasonidos de baja frecuencia que hacen que se formen burbujas de vapor, cuya presión destruye la grasa. Al igual que con la radiofrecuencia, esta grasa se elimina a través del sistema linfático y la orina.
  • Presoterapia: se utiliza un traje neumático, normalmente en las piernas y glúteos, en el que se insufla aire para presionar distintas zonas del cuerpo. El efecto es como el de un masaje intenso que estimula la circulación, disminuye la retención de líquidos, combate la celulitis y mejora el aspecto de las piernas.
  • Lipomasaje (LPG): se aplica un masaje con un rodillo que ayuda a destruir la celulitis, alisa la piel, mejora la circulación y disminuye el volumen.
  • Mesoterapia: se inyectan distintas sustancias que favorecen la destrucción de la grasa, mejoran la firmeza y la elasticidad de la piel.
  • Carboxiterapia: consiste en la inyección subcutánea de dióxido de carbono (CO2) para combatir la celulitis, mejorar la circulación, la elasticidad y la firmeza.

Para conseguir mejores resultados, se pueden combinar varios de estos tratamientos, pero es necesario que consultes con el especialista para saber cuáles son los más indicados para tu caso.

Orientador tratamientos de estética

¿Se puede prevenir la piel de naranja?

Prevenir la piel de naranja no es fácil, ya que en su aparición influyen algunos factores imposibles de controlar, como los genéticos. En todo caso, para evitar en la medida de lo posible la celulitis y la formación de hoyuelos y rugosidades en la piel, es importante seguir una dieta sana rica en proteínas, frutas y verduras, y pobre en grasas saturadas, azúcares y sodio.

La alimentación equilibrada se tiene que combinar con ejercicio físico diario, en la medida de lo posible. A la hora de plantearte una rutina no olvides combinar los ejercicios aeróbicos con los de fuerza. Con los primeros mejorarás tu capacidad cardiopulmonar al tiempo que quemas calorías, mientras que con los segundos, además de seguir quemando calorías, lograrás que la formación de nuevo músculo gane terreno y desplace a la celulitis.

¿Las cremas funcionan para la piel de naranja?

Existen muchas cremas que prometen reducir la celulitis y eliminar la piel de naranja. Estas cremas suelen tener principios activos que estimulan la circulación y mejoran la textura, el aspecto y la firmeza de la piel. Para ver resultados es importante ser constante y aplicar los productos con un masaje intenso, bien con las propias manos o con algún masajeador. Pero en ningún caso se pueden esperar milagros, y mucho menos resultados como los que se obtienen con algunos de los tratamientos médicos que hemos comentado antes.