Si te has hecho una Liposucción y quieres mejorar los resultados, minimizar los efectos secundarios y hacer que la recuperación postquirúrgica sea más rápida; te damos una serie de tratamientos médico estéticos recomendados especialmente para después de esta intervención.

La Liposucción es una intervención quirúrgica que consiste en la aspiración de los depósitos grasos subcutáneos y localizados mediante la introducción de una cánula, que está conectada a un sistema de vacío. Normalmente el paciente regresa a casa a las pocas horas de la cirugía, dependiendo del volumen de las zonas a tratar.

banner_peso_saludable

El postoperatorio, en la mayor parte de los casos, se tolera fácilmente ya que las molestias ocasionadas por la intervención no son importantes. En las semanas posteriores, la zona tratada mostrará cierta inflamación que se irá reduciendo hasta desaparecer al tercer mes con ayuda de una faja o medias elásticas para mantener controlada la hinchazón y ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. Las cicatrices generadas por la liposucción son prácticamente imperceptibles a simple vista ya que se sitúan estratégicamente para que queden escondidas.

Un tratamiento indispensable tras una liposucción es el método Indiba, cuyos programas postliposucción y postlipectomía son una herramienta muy efectiva para:

  • Favorecer el drenaje de los edemas.
  • Disminuir la inflamación.
  • Favorecer la reabsorción de los hematomas.
  • Activar la circulación linfática.
  • Prevenir la fibrosis.
  • Facilitar la reestructuración tisular.
  • Reafirmación de la piel y
  • Mejora y reducción de las pequeñas cicatrices de la intervención quirúrgica.

Otro de los tratamientos a tener en cuenta tras la liposucción es la realización de sesiones de drenaje linfático para la reabsorción de los edemas y así bajar la inflamación de forma más rápida. Es un tratamiento sencillo y agradecido. Estos drenajes linfáticos se pueden realizar de forma manual o con un aparato de presoterapia. Las máquinas de presoterapia son unas botas que cubren todas las piernas y el abdomen y tienen distintos programas de trabajo según la patología que queramos tratar.

No podemos olvidar que si además nos sobra algún “kilo de más” que no se ha podido eliminar mediante liposucción, podemos hacer una dieta. Hoy en día, las dietas de aporte proteico controladas por un médico especializado, se están imponiendo por su efectividad, rapidez (una media de unos 5 kg/mes) y buena tolerancia.

Así mismo, si en alguna zona tenemos un poco de piel de naranja o algún depósito de grasa localizado, podemos tratarlo mediante mesoterapia (infiltración de pequeñas cantidades de productos anticelulíticos en la piel), con la Intralipoterapia (ILT) (infiltración de una sustancia que se llama Aqualix® que disminuye la grasa) o la realización de una serie de sesiones de cavitación (ultrasonidos que van rompiendo las células grasas).