Comienza el buen tiempo, y con él la ropa primaveral y las ganas de estar perfectos para lucirnos en verano. Por lo que tenemos que empezar a cuidarnos por dentro y por fuera.

Uno de los principales problemas durante todo el año, pero que se  puede agravar cuando llega el calor, es la retención de líquidos, se hinchan las piernas y se produce una sensación de pesadez, además de la temida piel de naranja. Es muy importante hidratarnos y beber al menos dos litros de agua al día, llevar una dieta equilibrada y hacer algo de ejercicio. Pero si además queremos cuidarnos por fuera, puedes encontrar varios tratamientos que te ayudarán a encontrarte y a verte mejor.

Entre los tratamientos que recomendamos se encuentra la presoterapia. Se trata de una presión mecánica controlada, que estimula el sistema linfático y  ayuda a movilizar toda la circulación  de retorno, contribuyendo  a que las grasas metabolizadas y ciertas  toxinas  fluyan hacia los canales de desecho. La sesión de presoterapia suele durar alrededor de los 30-45 minutos. Lo cierto es que este tratamiento por sí solo no permite una rápida mejoría, por lo que en Clínica Londres  recomendamos para conseguir un mejor resultado combinarlo con cavitación. Esta técnica consiste en ultrasonidos de baja frecuencia que inducen la formación de burbujas de vapor dentro de un líquido. La presión ejercida por las burbujas causa la implosión con una liberación de energía que destruye las células adiposas con la consiguiente transformación de la grasa en una sustancia líquida (diglicérido) que será eliminada a través del sistema linfático y vías urinarias. La sesión de cavitación médica es realizada con un cabezal del aparato desplazándolo con un suave masaje sobre la zona a tratar donde previamente se aplica un gel conductor. El paciente puede escuchar durante el tratamiento un leve sonido, propio de la cavitación por ultrasonido. La sesión de cavitación dura 30 minutos y posteriormente realizaríamos la sesión de presoterapia para que ayudar a eliminar la grasa a través del sistema linfático.

Además de la combinación de estos dos tratamientos, suele ser recomendable en función de la patología a tratar, LPG e Indiba. El LPG es un  microprocesador que realiza un masaje mecanizado no invasivo aspirando y succionando la piel. Favorece la circulación, activa la eliminación de líquidos retenidos y estimula el metabolismo ayudando a eliminar la grasa. De este modo conseguimos reafirmar y tonificar, reducir la celulitis y redefinir el contorno. Además, su efecto exfoliante devuelve el brillo y tonicidad a la piel. El Indiba es una radiofrecuencia que nos permite tratar la celulitis y la flacidez. Este procedimiento se basa en la aplicación de ultrasonidos para producir un calentamiento del tejido adiposo y de la dermis que favorece la eliminación de líquidos y toxinas y que mejora el metabolismo, estimulando la circulación de la zona tratada.

La clave para lograr unos resultados satisfactorios reside en realizar una valoración médica inicial adecuada y a parir de ella, elaborar una combinación de tratamientos personalizada para cada persona.