La abdominoplastia o reducción de abdomen

Conseguir un vientre plano y tonificado de manera natural es uno de los retos más difíciles de superar. El ejercicio y la dieta no suelen ser suficientes para eliminar la grasa abdominal y en ocasiones es necesario recurrir a una abdominoplastia, una cirugía que incide en los tres problemas básicos del abdomen, el exceso de grasa , la flacidez cutánea y la falta de tono muscular.

¿Cómo se realiza una abdominoplastia?

La abdominoplastia es una intervención de cirugía mayor que se realiza bajo anestesia general y en quirófano para eliminar la grasa de la parte media y baja del abdomen, así como la piel sobrante, eliminando de esta manera la flacidez.

Esta cirugía permite remodelar el abdomen y está especialmente indicada en las personas que han perdido el natural contorno abdominal por falta de tono muscular, exceso de grasa y/o flacidez, problemas que aparecen por  envejecimiento, pérdidas importantes de peso como después de un tratamiento de  obesidad o tras uno o varios embarazos.

El verano es una buena época

Algunas personas piensan que el verano es una mala época para hacerse una abdominoplastia y, en general, cualquier intervención estética. Sin embargo, el verano puede tener muchas ventajas para aquellos que quieren cambiar y mejorar su aspecto. A continuación vamos a repasar las más importantes:

  • La abdominoplastia puede realizarse de manera segura en cualquier época del año, simplemente hay que tener en cuenta las peculiaridades de cada una de ellas. En el caso del verano, no podremos realizar o tendremos que limitar algunas actividades típicas de esta época, como hacer ejercicio, tomar el sol o ir al mar o la piscina.
  • Algunas personas eligen a propósito el verano para pasar por quirófano, ya que lo hacen durante sus vacaciones, sin tener que pedir días libres ni dar explicaciones en el trabajo.
  • El tiempo de recuperación de una intervención de este tipo en verano es el mismo que en invierno, siempre que se sigan las recomendaciones de los especialistas.
  • Al estar de vacaciones el post-operatorio se toma con más calma y tranquilidad.

  • Operarse en vacaciones permite llevar con más discreción el postoperatorio, retomar las actividades diarias ya recuperado y luciendo una nueva figura.
  • Otra ventaja de elegir el verano para operarse es que la mayoría de las personas asocian el cambio estético con los beneficios de las vacaciones y no con una intervención.
  • El sol o el calor del verano no empeoran la cicatrización ni aumentan el riesgo de infecciones. Eso sí, es importante proteger la zona intervenida con protectores solares +50 y evitar la exposición directa a los rayos ultravioleta. También es importante mantenerse hidratado y en ambientes frescos con aire acondicionado que nos ayuden a evitar el exceso de temperatura corporal

Como vemos, hacerse una abdominoplastia en verano puede tener muchas ventajas. Habla con tu equipo médico para que pueda estudiar tu caso y programar el mejor momento para realizar la intervención dentro del periodo estival.