Las problemas de varices no aparecen de la noche a la mañana, sino que van formándose poco a poco a lo largo del tiempo. Cualquier vena es susceptible de convertirse en una variz, pero las que más posibilidades tienen son las de las piernas y la de los pies, ya que son las que más presión tienen que soportar y eso es un claro factor de riesgo para su aparición.

Causas de problemas de varices

Pero no solo la presión es un factor condicionante para los problemas de varices, tienes que tener en cuenta otros muchos, como es la obesidad, el embarazo, tener que estar de pie durante muchas horas al día, factores genéticos,…

Normalmente, los primeros signos de alarma de problemas de varices que nos ponen en alerta son las arañas vasculares, esas pequeñas venitas que asoman en nuestras pantorrillas y que son bastante antiestéticas. Cuando van aumentando de tamaño es cuando hay que empezar a pensar en consultar con un especialista.

Los signos más comunes

  • Pesadez de piernas, que puede llegar a convertirse en dolor.
  • Calambres, palpitaciones en las piernas e hinchazón en los pies. Muchas veces es perceptible esa inflamación cuando el elástico de los calcetines deja una marca importante al presionar sobre la pierna.
  • Dolor cuando se está durante mucho tiempo de pie y parado.
  • Abultamiento de las venas, que se puede acompañar de endurecimiento. Hay que prestar especial atención a las venas que están alrededor de los tobillos, ya que el cambio en su forma y en su consistencia harán que acudamos a un especialista para que valore el tratamiento.

Tratamientos

En la actualidad, existe una variada gama de tratamientos para eliminar problemas de varices en función de las características del paciente y de las varices.

Radiofrecuencia vascular

En cuanto a la cirugía, la radiofrecuencia vascular, técnica con la que se consigue eliminar las varices con la introducción en la vena de un dispositivo que aplica calor para cerrar el flujo de la variz. Se hace de forma ambulatoria, por lo que no es necesario el ingreso en el centro.

Una vez terminado el procedimiento y transcurrido el tiempo de recuperación, te puedes ir a casa y continuar con tu vida normal en unos días, siempre siguiendo las indicaciones que te ofrece tu equipo de cirujanos.

Tratamientos no quirúgicos

También puedes optar por otros tratamientos no quirúrgicos para tratar problemas de varices, como son la escleroterapia, la fotoesclerosis, la microespuma, el endoláser, la safenectomía y la cura Chiva. Después de la valoración de tu caso, tu equipo médico te dará las recomendaciones pertinentes para tratar tus varices según tus necesidades.

Recuerda que es necesario un estudio exhaustivo antes de tomar cualquier decisión para tratar los problemas de varices. Ponerte en manos de un equipo de especialistas con amplia experiencia es garantía de unos buenos resultados para terminar con tus varices.