La función de los pómulos

Los pómulos tienen un papel muy importante a la hora de dar armonía al rostro. Unos pómulos planos, caídos o asimétricos pueden hacer que el rostro se muestre envejecido y cansado. La malaroplastia o cirugía de pómulos puede ayudar a solucionar este problema, dando un aspecto mucho más armónico y juvenil al rostro.

¿Qué es la cirugía de pómulos?

La malaroplastia consiste en la colocación de prótesis para remodelar y aumentar el tamaño de los pómulos, equilibrando así el óvalo facial. La intervención se realiza bajo sedación, en quirófano para garantizar la máxima seguridad y de manera ambulatoria, no necesita hospitalización, por lo que el paciente puede volver a casa a las pocas horas tras la cirugía.

Prótesis para el aumento de pómulos

Las prótesis utilizadas para el aumento de pómulos tienen distintas formas y se adaptan a la estructura de la cara. Para que el resultado sea lo más natural posible es fundamental ponerse en manos de especialistas en Cirugía Plástica que analicen nuestro caso, las características de nuestro rostro y, sobre todo, sepan dar una respuesta realista a nuestras expectativas.

La intervención de la malaroplastia

La intervención, por lo tanto, es muy sencilla: tras la sedación, el cirujano realizará unas pequeñas incisiones en las paredes interiores de los pómulos, dentro de la boca. A través de estas incisiones colocará las prótesis para conseguir el efecto deseado y luego realizará unas suturas, por lo que no queda ninguna señal externa de la intervención. Estos puntos suelen ser reabsorbibles y no necesitan ser retirados posteriormente por el cirujano.

El postoperatorio de la cirugía de pómulos

Es rápido y llevadero. Es habitual que haya cierta inflamación y molestias en la zona intervenida que se pueden aliviar con antiinflamatorios y analgésicos. También es importante mantener una buena higiene de la zona y realizar enjuagues bucales a lo largo del día con los productos que determine el especialista. Se desaconseja tomar el sol de manera directa o realizar actividades físicas de contacto que puedan causar golpes y desplazamientos de la prótesis.

Si se siguen las indicaciones del equipo médico, lo habitual es que la inflamación desaparezca por completo en una semana.

¿Aumento de pómulos con ácido hialurónico?

Sí, la malaroplastia o aumento de pómulos puede realizarse utilizando otras técnicas, como la infiltración de productos de relleno, como ácido hialurónico, o de grasa autóloga, es decir grasa extraída del propio paciente y que es tratada previamente antes de su infiltración.

Sin embargo, estas técnicas presentan algunas desventajas respecto a los implantes. Por ejemplo, la infiltración de ácido hialurónico permite obtener un resultado natural, pero el efecto es temporal. Lo mismo ocurre con la grasa autóloga, que es reabsorbida en parte por el organismo. Por lo tanto, si se busca un resultado natural, predecible y permanente, los implantes pueden ser la opción más acertada, pero debe individualizarse cada caso para obtener el mejor resultado posible.