Que aparezcan varices en el embarazo tiene una razón bien sencilla: el aumento del volumen de sangre y la disminución de la velocidad de la circulación de retorno hacen que se eleve la presión en las venas.

También hay que añadir otro factor, la progestina, una hormona aumenta en el embarazo y que provoca la dilatación de las venas. Pero no te preocupes, al igual que aparecen durante el embarazo, suelen desaparecer una vez que éste termina y los cambios vasculares y hormonales remiten y se estabilizan.

Consejos si te aparecen varices en el embarazo

1. Poner las piernas en alto

Siempre que puedas pon las piernas en alto, sobre todo a última hora del día. Ten en cuenta que una vez tumbada debes situarlas por encima del nivel del corazón. Para eso, ayúdate de un cojín o apóyate en los brazos del sofá. A la hora de dormir, puedes subir la parte del colchón con una almohada vieja o con un cojín. Lo importante es que te sientas cómoda y tranquila.

2. Cambia de posición con frecuencia

Si por tu trabajo tienes que estar de pie, camina, apóyate o siéntate siempre que puedas. Lo mejor es que te muevas y que no estés siempre en la misma postura.

3. Cuida tu peso

Si engordas demasiado no le vendrá bien ni a tu embarazo ni a tus piernas, ya que tendrás que mover aún más sangre. Por eso, come de forma sana y siguiendo las pautas de tu médico.

4. Haz ejercicio

Una actividad física adecuada, como caminar, te ayuda a mejorar la circulación sanguínea y, por consiguiente, sentirás un mayor descanso en tus piernas.

5. Medias compresivas

Si te lo recomienda tu ginecólogo puedes utilizar medias compresivas, pero siempre bajo su supervisión.

Tratamientos después del parto

Si después de dar a luz y transcurrido un tiempo prudencial para que todo vuelva a la normalidad sigues teniendo varices, puedes optar algún tratamiento para eliminar las varices, como por ejemplo la esclerosis vascular, el láser vascular, la microespuma, el endoláser, la sefenectomía, la cura Chiva y la radiofrecuencia.