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Los beneficios de caminar descalzo por la playa

Una imagen típica de todas las playas es gente paseando por la orilla. Caminar descalzo en la arena tiene una serie de ventajas añadidas a las de caminar de por sí. En la orilla del mar la arena es más compacta y estable, no es tan blanda como cuando está seca, con lo cual permite que no se hunda el pie y al pasear se vaya fortaleciendo la musculatura. Además, la arena de la playa también amortigua el impacto que tiene caminar en las articulaciones, ya que se trata de una superficie más blanda.


En el otro lado de la balanza tenemos que tener en cuenta que al andar por la playa no caminamos por una superficie plana y que siempre hay un poco de inclinación. Esta situación hace que las articulaciones se vean sometidas a un pequeño desequilibrio que obliga a llevar una angulación anormal y el peso recae más sobre una pierna. Hay que tener cuidado para que esa descompensación no produzca lesiones en la columna, cadera, rodilla y tobillo. Por eso, siempre que se pueda, es más recomendable caminar por superficies que no tengan esa inclinación lateral.

A la hora de andar descalzos, los expertos recomiendan hacerlo por zonas que sean rugosas, naturales y planas, ya que de esta forma fomentamos la circulación sanguínea y los pies se relajan después de estar todo el día calzados. Eso sí, asegúrate de que por donde vayas a caminar sea una zona limpia para evitar que te cortes con algún residuo o que haya hongos.

Cuando tengas que elegir calzado para caminar, se recomienda que sea flexible, poco pesado, que permita una buena transpiración y amortiguación, y que tenga una suela adecuada para evitar que se produzca una fascitis plantar, propia del uso del calzado plano. Existen muchos tipos de calzado en el mercado, por eso debes elegir el que más se adecue a tus características y que sea apto para la superficie en la que caminas. Recuerda que no estamos preparados para andar descalzos por la ciudad, por eso tenemos que ir calzados para evitar cualquier lesión o herida.

Al elegir el calzado ten presente que debe adaptarse a tu pie y no al contrario. Te dejamos unas recomendaciones que puedes seguir para caminar cómodo, seguro y tranquilo:
• Escoge el número adecuado a tu pie con el que te sienta bien.
• Busca la horma que más se ajusta a tu tipo de pie.
• Con una buena amortiguación, las articulaciones tendrán un menor impacto en el suelo y las protegeremos.
• El arco del pie también cuenta, y puede ser neutro, plano o pronunciado. Cada uno de estos tipos nos hace caminar de una forma para adaptarnos a la superficie por la que nos movemos.

Ten en cuenta que andar es una práctica deportiva muy completa, puesto que permite mejorar la capacidad aeróbica, la circulación sanguínea, tonifica los músculos y es un buen aliado para prevenir los factores de riesgo cardiovascular.


En líneas generales, no hay una recomendación estándar del tiempo que debe andar cada persona. Se debe adaptar a las características y circunstancias de cada uno, teniendo en cuenta el estado de salud y la capacidad. Algunos estudios apuntan que caminar a buen ritmo una media hora al día es una buena opción para personas que ya han cumplido los 65 años. Las que están más en forma pueden caminar unos 10 km al día, que si lo traducimos en número de pasos, superarían los 10.000.

Validado por: Unidad Medicina del Deporte del Hospital Universitario La Moraleja

Unidad Medicina del Deporte del Hospital Universitario La Moraleja

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