Aunque  está demostrado que la práctica de ejercicio físico de manera habitual es necesaria para mantener una buena salud, el deporte no deja de ser una manera de someter al cuerpo a un esfuerzo importante, por ello, es importante que, antes de lanzarte a practicar el deporte que te guste, te hagas todos los análisis y reconocimientos médicos necesarios para asegurarte de que estás en perfecto estado de salud.

Es muy importante escuchar nuestro cuerpo, conocer la capacidad que tiene antes de llevarlo a situaciones extremas con el ejercicio físico. Realizarte una prueba de esfuerzo y una analítica sobre todo si tienes intención de presentarte a cualquier competición que supere los 10km o la hora de ejercicio.

¿En qué consiste la prueba de esfuerzo?

En este artículo te contamos paso a paso en qué consiste una prueba de esfuerzo, para que ese sistema de cables, gráficos y datos te resulte más sencillo de comprender.

Lo primero que debes saber es que el objetivo principal de una prueba de esfuerzo o ergometría, es conocer la respuesta o aceptación que tiene nuestro organismo ante el esfuerzo físico cuándo realizamos ejercicio de cierta intensidad.

De esta manera podremos saber si estamos o no preparados para realizar una maratón por ejemplo, y evitar posibles riesgos para nuestra salud.

Por tanto, una prueba de esfuerzo es un examen completo que estudia la actividad de nuestros pulmones, corazón, músculos o sistema circulatorio cuando hacemos deporte, para ello se mide:

  • La velocidad km/h.
  • La pendiente (%).
  • Las revoluciones por minuto (rpm).
  • Potencia (vatios).

La prueba de esfuerzo es un examen funcional, no invasivo, que se utiliza para estudiar y valorar de forma objetiva la respuesta física de nuestro cuerpo mientras hace ejercicio de cierta intensidad.

Consiste en la aplicación de cargas físicas distintas a una persona, como velocidad (km/h), pendiente (%), revoluciones por minuto (rpm), potencia (vatios) etc, de manera que nuestro organismo responde de una manera u otra a diferentes sistemas y aparatos.

La tecnología de estos sistemas nos permitirá cuantificar la intensidad en forma de frecuencia cardíaca, ritmo, presión arterial, registro del electrocardiograma, etc.

Esto, combinado con una prueba de ergoespirometría  a través de la cual, introducimos la medición y análisis del intercambio de gases con la respiración (mascarilla) para conocer el consumo de oxígeno, la ventilación, producción de CO2, entre otras cosas, de la persona.

Así, podremos valorar su estado de salud general, y la capacidad física.

Razones para hacerse una de una prueba de esfuerzo

Hay dos razones muy importantes por las que un médico especialista en Medicina deportiva va a sugerirte que realices una prueba de esfuerzo:

  • Por cuestiones de salud general: Un chequeo de este tipo, sirve para detectar o descartar posibles enfermedades o anomalías en el corazón, los pulmones, o la sangre que, en ocasiones, solo se manifiestan tras hacer un esfuerzo físico de cierta intensidad.
  • Conocer la manera en la que nuestro organismo reacciona ante el entrenamiento, con el fin de adaptarlo a un tipo de actividad física o ejercicio determinado y obtener el mejor rendimiento posible.

Gracias a una prueba de esfuerzo, podremos tener el control de nuestro nivel máximo de capacidad física, para subir, o bajar el nivel si fuera necesario, evitando así, poner en riesgo nuestra salud cardiovascular y respiratoria.

En qué casos no se debe realizar una prueba de esfuerzo

Por un lado, es conveniente que la prueba de esfuerzo la realices unos meses antes de la competición de alta intensidad a la que vayas a presentarte, pues, en caso de querer conocer cuál es la capacidad máxima a la que puedes llegar, saberlo con tiempo te ayudará a entrenarte para dar lo mejor de ti.

Con respecto a someterte a una prueba de esfuerzo después de haber realizado un esfuerzo físico importante, es obvio que estarás cansado para someterte a ella y los resultados o datos no serán reales.

Aspectos legales a tener en cuenta en las pruebas de esfuerzo

La persona que vaya a someterse a una prueba de esfuerzo,  debe tener toda la información necesaria:

  • En qué consiste la prueba, es decir, debe conocer todos y cada uno de los pasos y la información que le dará sobre su salud.
  • Antes de realizarse la prueba, debe firmar su consentimiento y autorización.

En definitiva, si te gusta practicar deporte de cierta intensidad y quieres seguir mejorando, una prueba de esfuerzo te dará toda la información que necesitas sobre el estado de tu corazón y pulmones.