Las lesiones en el ligamento se conocen como esguince y se produce por su estiramiento o rotura como consecuencia de choques, golpes, calentamiento inadecuado, cansancio o falta de entrenamiento. Es decir, cuando forzamos su elasticidad a la hora de hacer ejercicio o al hacer de forma incorrecta. Para evitarlos es necesario hacer estiramientos previos y posteriores al ejercicio.

Los ligamentos son las estructuras que conectan los huesos con las articulaciones con el fin de protegerlas ya que les aportar estabilidad para que puedan realizar sus funciones.

¿Qué es un esguince?

Los esguinces más frecuentes son los que se producen en el tobillo, pero también pueden afectar a la muñeca, los dedos o la rodilla, con la lesión de ligamentos colaterales, que son los unen el hueso del fémur con los huesos de la pierna, como la más frecuente.

Por ello, a la hora de practicar ciertos deportes, es conveniente realizar un estudio de la pisada para saber si hay algo que se está haciendo de manera incorrecta a la hora de caminar y cómo podemos modificarlo.

Síntomas de un esguince

Para saber qué es un esguince y si lo padeces, te puedes guiar por una serie de signos que son característicos, como son el dolor y la inflamación. Dependiendo de su intensidad, pueden clasificarse en los siguientes grados:

  • Grado I

Es un estiramiento del ligamento o una rotura muy leve, con poca o ninguna inestabilidad en la articulación.

  • Grado II

Es una rotura más grave pero aún incompleta.

  • Grado III

No se trata de un hueso roto, pero se puede sentir como si se tratara de una fractura, ya que a menudo es imposible cargar peso en la articulación o utilizar la extremidad afectada porque la articulación no es estable.

Tratamiento para el esguince: PRICE: protección/inmovilización

El tratamiento más comúnmente aplicado ha sido hasta la actualidad el conocido como PRICE: protección/inmovilización, reposo, aplicación de hielo durante las primeras 48-72 horas, compresión y elevación, a lo que habría que añadir la fisioterapia.

La inmovilización suele realizarse con una férula, con un vendaje funcional, aunque también hay vendajes terapéuticos que se emplean en la rehabilitación y medicina deportiva.

Cirugía para esguinces de grado III

Algunos esguinces de grado III se tratan con cirugía. Mayoritariamente se utiliza la técnica de la artroscopia, mínimamente invasiva, que permite visualizar la articulación y reforzar los ligamentos lesionados. Tanto el tiempo de la intervención como el de la recuperación son menores que en una cirugía abierta, con un mayor confort para el paciente en el proceso de curación.

Tras el periodo de inmovilización (de tres a seis semanas) se inicia la rehabilitación para recuperar la movilidad y la potencia muscular.

La rehabilitación puede comprender también el uso de la electroestimulación para conseguir una potenciación de la musculatura de forma pasiva. El tiempo de recuperación total de un esguince variará dependiendo de la gravedad de la lesión de semanas a meses.

Medicina regenerativa: Infiltraciones ENDORET

Entre los avances en el tratamiento de las lesiones musculoesqueléticas figuran las infiltraciones ENDORET, una tecnología aprobada por las autoridades sanitarias y desarrollada por la empresa biomédica española BTI Biotechnology Institute, que estimula la regeneración de tejidos a partir de proteínas de la sangre del propio paciente, es decir, con los recursos propios del organismo para evitar rechazos.

Puede ser una alternativa a la cirugía en las lesiones más graves o un complemento de ella. La aplicación terapéutica de las infiltraciones ENDORET ofrece demostrada eficacia y seguridad en ensayos con pacientes.

Imita y acelera (hasta un 40 por ciento) los mecanismos fisiológicos de reparación que se ponen en marcha espontáneamente en todos los tejidos tras una lesión, estimulando la regeneración y reparación de los mismos y reduciendo el tiempo de recuperación.

Entre sus beneficios figura también la disminución del grado de dolor, la prevención de los efectos de lesiones y recaídas y la reducción de la inflamación.

El tratamiento se realiza mediante infiltraciones en el lugar de la lesión, que se pueden completar de forma ambulatoria en el centro donde se lleve a cabo, teniendo siempre presente que lo debe prescribir un especialista en la materia y debe realizarse en un centro que cuente con la experiencia y aval necesario.