Se ha hablado mucho sobre el consumo de las grasas en el deporte para mejorar la resistencia, lo cierto es que dieta y deporte son dos conceptos estrechamente ligados, de hecho, sin un buen plan nutricional es imposible sacar adelante los entrenamientos, y mucho menos lograr una participación aceptable en cualquier prueba deportiva.

Las grasas en el deporte

En una alimentación equilibrada no deben faltar las cantidades adecuadas de hidratos de carbono, proteínas y grasas en el deporte, pues estas últimas constituyen uno de los mayores depósitos de energía del organismo.

las grasas son la gasolina que nos carga de energía

La función de las grasas para mejorar la resistencia

Además de proporcionar la energía necesaria ante cualquier esfuerzo físico, las grasas en el deporte tienen otras funciones importantes para el organismo:

  • La protección de los órganos
  • la regulación de la temperatura corporal
  • La regeneración celular

Previenen el envejecimiento

Las grasas permiten la absorción de las vitaminas liposolubles, entre las que se encuentran las de los grupos A, D, E y K, potentes antioxidantes que combaten los radicales libres y previenen el envejecimiento celular. Por lo tanto, si no consumimos una cantidad suficiente de grasas saludables, nuestro organismo es incapaz de absorber estas vitaminas y beneficiarse de ellas.

Las grasas mejoran la resistencia deportiva ¿Sí o no?

En los últimos años las grasas en el deporte han ganado protagonismo, gracias a la teoría que defiende que las dietas bajas en hidratos de carbono y altas en grasas (25 por ciento y 60 por ciento, respectivamente) pueden mejorar el rendimiento en los deportes de resistencia.

Esta idea se apoya en que, cuando se realizan trabajos anaeróbicos o aeróbicos de alta intensidad pero corta duración, para conseguir energía, nuestro organismo recurre en primer lugar a las reservas de glucógeno que se obtienen a través de los hidratos de carbono.

Si el entrenamiento se incrementa en duración, manteniendo una intensidad media, el organismo tira de los depósitos de grasa para obtener energía.

Por lo tanto, en las competiciones o pruebas de larga distancia, como una maratón, ultratrail o las conocidas Ironman, nuestro cuerpo tira menos de glucógeno y más de las grasas para obtener la energía necesaria.

No es una ciencia exacta

El objetivo de una dieta rica en grasas y baja en carbohidratos, es reeducar al organismo para que utilice como fuente principal de energía la grasa almacenada, y disminuya el uso del glucógeno.

Sin embargo, a la espera de nuevos estudios que puedan arrojar luz en relación a las grasas en el deporte, la estrategia nutricional más adecuada para mejorar la resistencia, parece ser, cargar al máximo las reservas de glucógeno mediante una dieta rica en hidratos de carbono, para proveer al organismo de la energía que necesita en las pruebas de larga distancia a intensidad media.

En definitiva,ningún estudio científico ha demostrado que las grasas en el deporte aumenten el rendimiento en las pruebas de resistencia o de larga duración.