La biopsia prostática  puede realizarse mediante cirugía convencional, pero tiene importantes limitaciones y genera grandes molestias al paciente, ya que para extraer la muestra es necesario realizar incisiones que pueden ser dolorosas e incluso infectarse.

Los nódulos, bultos o lesiones en la próstata pueden detectarse mediante una exploración convencional de tacto rectal o la determinación en sangre de los niveles del antígeno prostático específico (PSA). Sin embargo, conocer la naturaleza del tejido, si se trata de una lesión maligna o benigna, solo es posible tras una biopsia prostática, esto es la extracción y análisis de una muestra del tejido.

El proceso de la biopsia prostática por resonancia

La introducción de la biopsia prostática guiada por resonancia magnética permite determinar la zona exacta de la que se debe extraer el tejido, reduce el número de pinchazos y evita muchas de las complicaciones y limitaciones que plantea la biopsia convencional. Además, ayuda a detectar lesiones que no se ven con otras técnicas diagnósticas, como la ecografía.

La resonancia magnética

La resonancia magnética es un aparato con forma de cilindro rodeado de un imán que genera un gran campo magnético. El tipo de máquina varía de un centro a otro, algunas cubren en su totalidad al paciente, mientras que otras tienen un mayor diámetro y son más abiertas, generando una menor sensación de claustrofobia.

La biopsia prostática guiada por resonancia magnética permite distinguir con precisión el tejido a extraer y dirige con total exactitud la aguja con la que se tomará la muestra sin lesionar el tejido circundante.

El procedimiento

Para ello, se situará al paciente en el aparato de resonancia magnética, se anestesiará la zona de la que se va a extraer la muestra y es probable que también se inyecte un contraste de gadolinio que ayuda a identificar mejor los tejidos.

La biopsia prostática se realiza de manera ambulatoria (no precisa hospitalización) en el Servicio de Radiología y su duración varía en virtud de la cantidad de muestras que se deban extraer y de la situación del propio paciente.

Ventajas

La principal ventaja de la biopsia prostática guiada por resonancia magnética es que se trata de una prueba menos invasiva que la biopsia quirúrgica, causa una cicatriz mucho más pequeña y menos dolorosa, y disminuye el riesgo de infección. Asimismo, la resonancia magnética no implica la exposición a radiación ionizante, por lo que es más segura, además de rápida y precisa.

Complicaciones

Los efectos adversos de la biopsia prostática guiada por resonancia magnética son poco frecuentes, en algunas ocasiones pueden producirse hematomas en la zona de la punción y raramente infecciones.