El cáncer de próstata es el cáncer más común en los hombres. Su diagnostico precoz y su lenta evolución son claves en la supervivencia. Para llevar a cabo la detección en las primeras fases de la enfermedad, se cuenta con una serie de síntomas que hacen saltar las alarmas.

 

Síntomas del cáncer de próstata

Ante esas señales y signos físicos, hay que acudir a un especialista en Urología para que descarte la presencia de un cáncer de próstata:

  • Necesidad de orinar con frecuencia, especialmente durante la noche, lo que se conoce como nicturia.
  • Orinar con urgencia.
  • Dificultad para comenzar o detener la micción.
  • Flujo de orina débil, interrumpido o con goteo.
  • Molestias o escozor al orinar.
  • Dificultad para tener una erección.
  • Una disminución en la cantidad de líquido eyaculado.
  • Eyaculación dolorosa.
  • Hematuria o sangre en la orina.
  • Sangre en el semen.
  • Dolor lumbar, molestias en la cadera o en la pelvis.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor en los testículos.
  • Pérdida inexplicable de peso
  • Fatiga
  • Cambios en los hábitos intestinales.
  • Molestias al permanecer sentado.

Con la edad, la próstata se agranda, lo que no significa que haya un tumor en la glándula prostática. Hay que tener en cuenta que muchos de los síntomas del cáncer de próstata, son similares a los de la hiperplasia benigna de próstata.

Al aumentar de tamaño la próstata, pueden aparecer problemas al orinar, originados por la presión que ejerce la próstata sobre la uretra. Por eso, es bueno acudir a un especialista para que nos saque de dudas si aparecen problemas al orinar o al mantener relaciones sexuales. Cuanto antes sepamos qué nos pasa antes podremos poner la solución adecuada.

Revisión de la próstata a partir de los 50 años

El cáncer de próstata no es frecuente en varones que no han cumplido los 40 años, pero a partir de los 50 las posibilidades de desarrollarlo aumentan considerablemente. De hecho, según la Sociedad Americana del Cáncer, 6 de cada 10 casos de cáncer de próstata se dan en menores de 65 años. Por eso, a partir de los 50 años, y ante cualquier síntoma de los antes mencionados, se debe acudir a un urólogo para descartar la presencia de un tumor de próstata.

La historia familiar también pesa mucho en el cáncer de próstata, aunque la mayor parte de los tumores no son hereditarios. Pero tener un familiar con cáncer nos puede poner en sobre aviso para la detección precoz de un posible tumor.