La hiperplasia prostática benigna es un crecimiento benigno de la próstata, que produce una serie de síntomas muy característicos en los hombres según van haciéndose mayores, fundamentalmente la urgencia para ir a orinar, levantarse por la noche para orinar o la sensación de tener un chorro débil y un vaciamiento incompleto de la vejiga.

Casi todos los hombres sufren tarde o temprano problemas de la próstata, lo que se conoce como hiperplasia benigna de próstata. Con el paso de los años, la glándula prostática va aumentando de tamaño, lo que hace que se comprima la uretra y aparezcan problemas de micción.

Síntomas

Se manifiestan sobre todo al orinar, con:

  • Menor flujo y chorro menos fuerte.
  • Ganas de orinar frecuentemente.
  • Goteo y pérdidas pequeñas de orina, lo que puede ocasionar problemas ya que se puede manchar los pantalones.
  • Problemas para vaciar bien la vejiga.
  • Ganas de orinar muchas veces por la noche. Se conoce con el nombre de nicturia.
  • Retención de orina. Es el síntoma más grave porque no se puede orinar. El tamaño de la próstata hace que no se pueda vaciar la vejiga.

Todos esos síntomas influyen considerablemente en la calidad de vida del paciente. Por eso, ante la menor molestia es aconsejable acudir a un urólogo para despejar dudas.

Diagnóstico de la hiperplasia benigna de próstata

Para el diagnóstico de la hiperplasia benigna de próstata se cuenta con varias pruebas.

Tacto rectal

Se trata de un procedimiento por el que se palpa la glándula prostática para ver si hay nódulos y valorar el tamaño.

Ecografía

Para corroborar la detección de la hiperplasia benigna de próstata se debe hacer también una ecografía, en la que se podrá visualizar el tamaño tanto de la próstata como de la vejiga. Si se sospecha de la presencia de una lesión extraña, se puede recurrir a la cistoscopia, que permite visualizar la vejiga y el tejido de alrededor.

Tratamiento 

Una vez determinada la patología prostática, el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata dependerá de las características del paciente.

Fármacos

El tratamiento inicialmente son fármacos, medicamentos que se toman por vía oral, pero a menudo tenemos que recurrir a la cirugía para el tratamiento de estas personas.

Cirugía 

En general, la cirugía es endoscópica, con técnicas de láser, cuando los tamaños de próstata son estándar, pero a veces se tiene que recurrir a otras técnicas más invasivas. Recientemente ha aparecido una nueva técnica, también endoscópica, muy poco invasiva, que se hace de forma ambulante y que se llama Rezum. Consiste en la inyección de vapor de agua caliente dentro de la próstata y que produce una retracción del tejido prostático y es como si decreciera el tamaño de la próstata. Es una técnica muy poco invasiva, que se utiliza en próstatas no demasiado grandes, por tanto, hay que recurrir a ella relativamente pronto, cuando empiezan los síntomas y los resultados son enormemente satisfactorio.

Si el tamaño de la próstata es considerable se llevará a cabo una resección quirúrgica de la misma. Actualmente, los avances de la técnica permite operar la próstata por vía laparoscópica y solo se deja la cirugía abierta para casos en los que el tamaño de la glándula prostática es muy grande. Por eso, la recuperación es rápida y las secuelas van desapareciendo con el paso del tiempo.