Tratamiento de la incontinencia urinaria con el robot Da Vinci

La incontinencia urinaria es un trastorno que habitualmente se asocia a la mujer y a los cambios que va experimentando a lo largo de su vida, como por ejemplo los causados por el parto. Sin embargo, se trata de un problema frecuente en los hombres y se estima que al menos el 30 por ciento de los mayores de 65 años experimenta algún problema de continencia.

El hombre puede sufrir distintos tipos de incontinencia, dependiendo de su origen:

  • Incontinencia de esfuerzo: suele ser consecuencia de una intervención quirúrgica, como la prostatectomía, que es la extirpación radical o parcial de la glándula prostática debido a un cáncer. Este tipo de incontinencia post-quirúrgica puede ser transitoria o permanente
  • Incontinencia de urgencia: es frecuente en las personas con hiperplasia benigna de próstata y también está relacionada con algunas intervenciones quirúrgicas del aparato digestiva
  • Incontinencia mixta: consiste en la combinación de las incontinencias de esfuerzo y de urgencia
  • Incontinencia de rebosamiento: cuando el flujo de orina es constante y se tiene la sensación permanente de que la vejiga se rebosa. En su origen puede estar desde un crecimiento anormal de la próstata hasta una obstrucción

La introducción de la cirugía robótica, como el sistema quirúrgico Da Vinci, ha permitido reducir drásticamente los casos de incontinencia postquirúrgica. Esto se debe a que el equipo robótico tiene una gran precisión y es posible actuar sobre los tejidos que se deben extirpar sin afectar a las estructuras, nervios y vasos sanguíneos que se encuentran en la zona de la próstata. De esta manera, el riesgo de producir daños disminuye y el paciente recupera la continencia y la función sexual al poco tiempo de la intervención.

Asimismo, con el robot Da Vinci se pueden tratar de manera eficaz los casos de incontinencia de esfuerzo causados por una intervención quirúrgica previa. Para ello se puede recurrir, entre otras técnicas, a la colocación de una malla regulable para comprimir la uretra o un cabestrillo uretral que presione la uretra contra el hueso del pubis para evitar que se escape la orina, o se puede crear un esfínter urinario artificial.

El sistema quirúrgico Da Vinci hace que estas intervenciones sean extremadamente seguras y precisas. El robot cuenta con una consola con la que el cirujano maneja, en el propio quirófano y a pocos metros del paciente, unos brazos robóticos con las herramientas quirúrgicas que necesita. En una pantalla recibe las imágenes en 3D y alta definición que capta una cámara introducida en el paciente mediante una pequeña incisión.

Esta gran visibilidad, junto a la maniobrabilidad que permiten los brazos robóticos en zonas difíciles de alcanzar y la reducción del tamaño de las incisiones, hacen que el sistema quirúrgico Da Vinci sea el indicado para conseguir los mejores resultados en las intervenciones quirúrgicas complejas. Además, estas ventajas se traducen en un menor tiempo de hospitalización y una rápida recuperación del paciente.