La importancia de acudir a un buen cirujano

Cuando una persona necesita someterse a una intervención quirúrgica surgen muchas dudas y preocupaciones, independientemente del tipo de operación. ¿Estaré en buenas manos? ¿El equipo médico que me atiende tiene suficiente experiencia en este tipo de intervenciones? ¿Cómo puedo estar seguro de que he elegido el hospital adecuado? Es normal hacerse todas estas preguntas y lo importante es resolver cuanto antes cualquier duda que pueda causar angustia o inseguridad antes de la operación.

En el caso de la cirugía de próstata, como la prostatectomía, es importante acudir a un buen urólogo que cuente con la experiencia necesaria en cirugía robótica, que será la que nos garantice el menor porcentaje de complicaciones posible, frente a otras técnicas como la laparoscopia convencional.

El urólogo debe haber recibido el entrenamiento necesario y contar con experiencia contrastada, y por ello lo primero que debemos hacer es comprobar sus credenciales y casos de éxito.

Si no estamos seguros de que el profesional que sigue nuestro caso cuenta con estas características, podemos buscar un centro hospitalario con amplia trayectoria en el uso de cirugía robótica, como el sistema quirúrgico Da Vinci, donde podrán informarnos del número de intervenciones que han realizado, el porcentaje de éxitos y la tasa de complicaciones. Asimismo, podemos hablar con otros pacientes que hayan sido intervenidos en ese centro mediante cirugía robótica para conocer su experiencia.

Es muy importante que se establezca una relación abierta y una buena comunicación con el cirujano, al que debemos hacer todas las preguntas necesarias para resolver dudas e incluso entender en profundidad la intervención que se nos va a hacer. También podemos informarnos sobre las instalaciones del hospital y las condiciones de seguridad con las que cuenta en el caso de que surja cualquier complicación, por pequeña que sea.

La consulta con el urólogo es el momento indicado para establecer este diálogo cercano. Si no encontramos las respuestas que buscamos o la empatía que necesitamos, tal vez sea necesario visitar a otros profesionales hasta encontrar aquel con el que nos sintamos cómodos. Y es que el hecho de sentirse tranquilo y seguro en manos de un cirujano no solo depende de su experiencia sino también del feeling o conexión que se establezca en la relación médico-paciente. Esto, junto a la elección de un centro hospitalario de máxima confianza y prestigio, será garantía de éxito en cualquier intervención.