Las enfermedades de la próstata son más comunes de lo que creemos. La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que suele crecer de manera natural con la edad. Sin embargo, cuando este crecimiento es anormal o se produce junto a otras anomalías, como por ejemplo procesos inflamatorios o lesiones, podemos estar ante un importante problema de salud.

Enfermedades de la próstata

A continuación vamos a repasar algunas de las enfermedades de la próstata más frecuentes.

Prostatitis

Se trata de una inflamación de la próstata generalmente causada por una bacteria. Este proceso sería similar a lo que la cistitis es para las mujeres, y causa dolor al orinar y eyacular, fiebre, dolor pélvico y necesidad frecuente de ir al baño. Puede tratarse de manera eficaz con antibióticos y antiinflamatorios.

Hiperplasia benigna de próstata (HBP)

La hiperplasia benigna es una de las enfermedades de la próstata más conocidas. Consiste en el crecimiento anormal de las células epiteliales y del estroma de la glándula prostática, lo que hace que se formen nódulos que pueden llegar a comprimir y obstruir la uretra de manera parcial o completa. Afecta al 20 por ciento de los hombres de entre 40 y 50 años y el riesgo de presentar la enfermedad aumenta con la edad.

Se desconocen los factores de riesgo de la hiperplasia benigna de próstata, si bien puede existir cierta predisposición genética.

Los síntomas habituales son la dificultad para orinar, debilidad del flujo, vaciado incompleto de la vejiga, urgencia a la hora de ir al baño y necesidad de levantarse por la noche para orinar. El tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata incluye medicamentos y cirugía en los casos más complejos. Es el urólogo quien determinará la gravedad de los síntomas y el tratamiento que mejor se adapte a cada caso.

Calcificaciones prostáticas

La formación de calcificaciones y piedras  es otra de las enfermedades de la próstata  frecuentes, afecta al 75% de los mayores de 50 años.

Este tipo de enfermedades de la próstata no suelen generar síntomas y por ello pasan desapercibidas, pero lo cierto es que si su tamaño aumenta mucho pueden obstruir el conducto prostático, causar infecciones e inflamación (prostatitis).

Los tratamientos actuales son capaces de controlar las infecciones y la inflamación, pero no destruyen las piedras. De ahí que en los casos graves haya que recurrir a la cirugía.

Cáncer de próstata

Es el tipo de cáncer más frecuente en los hombres y se estima que al menos uno de cada seis desarrollará la enfermedad a lo largo de su vida.

Sin embargo, se trata de un tumor que progresa muy lentamente y son pocas las personas que fallecen debido a esta enfermedad exclusivamente.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el flujo de orina débil o con interrupciones, ganas frecuentes de orinar, dificultades para iniciar la micción y para vaciar la vejiga por completo, y dolor y ardor al orinar. También es posible que aparezca sangre en la orina o en el semen y que haya dolor moderado o intenso de pelvis y espalda.