La disfunción eréctil es la incapacidad para obtener y mantener una erección. Según la Asociación Española de Urología es una patología que afecta a uno de cada 10 varones y que en la mayoría de los casos se puede tratar.

El gran problema es que son muy pocos los hombres con disfunción eréctil acuden a un especialista en Urología y Andrología para tratarlo, bien por vergüenza, miedo o porque piensan que se resolverá por sí solo.

Causas de la disfunción eréctil

Las circunstancias que pueden provocar la disfunción eréctil son muchas, pero se pueden dividir en dos grupos: causas físicas y psíquicas.

Causas físicas

  • Estrechamiento de los vasos sanguíneos que riegan el pene.
  • Problemas hormonales.
  • Aterosclerosis.
  • Colesterol alto.
  • Hipertensión.
  • Diabetes.
  • Obesidad.
  • Síndrome metabólico.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Esclerosis múltiple.
  • Tabaco.
  • Alcoholismo.
  • Drogadicción.
  • Trastornos del sueño.
  • Tratamientos para el cáncer de próstata o por hiperplasia benigna de próstata.
  • Cirugías o lesiones que afectan el área pélvica o la médula espinal.

Baja Testosterona y disfunción eréctil

La testosterona es el encargado de ayudar en la producción de espermatozoides, y estimular y mantener la función sexual en los hombres, por lo que los bajos niveles de testosterona en el organismo pueden generar una pérdida de deseo sexual, llegando incluso a producir disfunción eréctil en algunos casos. Por este motivo, es importante para los hombres tener en cuenta estos cambios tanto de aumento de testosterona como reducción del mismo.

Causas psicológicas

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Estrés
  • Problemas de pareja

Tratar la disfunción eréctil

Tener disfunción eréctil afecta no solo a la vida del varón, sino también a la de su pareja, porque es un problema que va más allá de uno mismo. Si no se pone una solución, conlleva una vida sexual insatisfactoria, problemas de ansiedad y de autoestima, conflictos con la pareja y problemas para conseguir un embarazo.

Por eso, es conveniente acudir a un equipo de especialistas en Urología y Andrología que valore el caso, analice el problema, determine la causa que lo produce y plantee el tratamiento que más se adecue para resolverlo cuanto antes.

Parte del tratamiento de  tiene que ver con la causa que produce la disfunción eréctil.

Así, por ejemplo, si está producida porque tenemos hipertensión, mejorando las cifras de presión arterial se puede solucionar. De ahí la importancia de acudir a un centro especializado y multidisciplinar donde se haga un estudio completo de la situación. Lo que no hay que hacer es intentar solucionarla por nuestra parte. Es clave tener un buen diagnóstico, porque de eso dependerá el tratamiento.

Así, el examen físico, un análisis de sangre, un análisis de orina y una ecografía son los elementos clave con los que cuenta el urólogo para estudiar este trastorno. No obstante, para los casos cuyo origen es psicológico se debe hacer un estudio para valorar el estado del paciente y la presencia o no de ansiedad, estrés o depresión.

En cuanto al tratamiento para la disfunción eréctil, hay disponible una gran variedad de fármacos y dispositivos.

NOVEDAD en tratamientos para disfunción eréctil

Una solución para la disfunción eréctil puede encontrarse en lo que se conoce como terapia de ondas de choque para disfunción eréctil. Mediante su administración se potencia la vascularización del pene, ya que muchas veces el origen de la disfunción eréctil esta en esa falta de riego sanguíneo. Con las ondas de choque de baja intensidad se consigue mejorar el flujo sanguíneo y revertir la disfunción eréctil.

Una de las ventajas que presenta esta técnica es que no se producen efectos adversos. Al ser ondas de baja energía, no provocan ningún problema irritativo en la zona tratada ni dolor.

Especialista en disfunción eréctil

Será nuestro equipo de especialistas quien nos recomiende lo mejor para resolver nuestro caso, ya que el tratamiento de la disfunción eréctil debe ser individualizado y atendiendo a la persona en todo su conjunto, no solo en lo físico.