Es necesario llevar a cabo un tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata cuando el agrandamiento de la próstata hace que aparezcan problemas miccionales y de erección, ya que la glándula prostática comprime la uretra.

Es un problema que se da en más de la mitad de los varones de 75 años, cifra que va aumentando a medida que se cumplen años.

Tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata

Los avances que se han producido en los últimos años han hecho que se pueda tratar de forma fácil y sencilla, siempre y cuando se acuda a un centro especializado que cuente con urólogos con amplia experiencia en tratamiento de la  hiperplasia benigna de próstata  donde se lleve a cabo la eliminación del tejido prostático con láser.

Se trata de un procedimiento que se hace por vía transuretral y de esta forma la luz del láser llega a la próstata para eliminar el tejido sobrante. Una vez que se vaporiza, la uretra vuelve a funcionar con normalidad.

Preoperatorio

Aunque no necesitas una preparación especial para tratamiento de la  hiperplasia benigna de próstata , puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  • Debes comunicar a tu urólogo y a tu anestesista los fármacos que estás tomando. La aspirina, algunos antiinflamatorios y los anticoagulantes elevan el riesgo de hemorragia.
  • Sigue la pauta antibiótica que te prescribe. Es necesaria para evitar infecciones posteriores. Recuerda que tras la intervención tendrás que llevar una sonda vesical para poder orinar.
  • Debes estar sin comer las seis horas previas a la cirugía.
  • En algunos casos, se recomienda poner un enema intestinal para limpiar la zona.

El procedimiento

Dependiendo de cada caso, el procedimiento para el tratamiento de la  hiperplasia benigna de próstata se hace con anestesia general o local.

Es recomendable hacer un preoperatorio anestésico, que incluye la realización de una analítica completa, de una radiografía de tórax y un electrocardiograma.

No obstante, ante cualquier duda sobre el tratamiento de la  hiperplasia benigna de próstata es mejor que preguntes a tu urólogo.

Es bueno que sepas lo que va a ocurrir y cuál es el proceso de recuperación para que no te genere falsas expectativas y conozcas la evolución del postoperatorio para sentirte tranquilo y seguro.