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¿Qué es la diabetes mellitus?

La diabetes mellitus es una enfermedad que aparece a consecuencia de que el páncreas no produce la cantidad necesaria de insulina para metabolizar el azúcar en sangre.

Tipos de la diabetes mellitus

La diabetes mellitus tipo 1: Es de origen autoinmune, es decir, la genera el propio organismo que no es capaz de producir insulina. Aparece en niños y una vez diagnosticados tienen que tomar insulina varias veces al día, justo antes de comer, para que se pueda metabolizar el azúcar que se adquiere con los alimentos.

Para los niños con diabetes es muy importante que se impliquen en el control de su enfermedad, porque es una patología crónica, que no se cura y tienen que aprender a vivir con ella para evitar complicaciones y tener una vida sana.

El síntoma principal de la diabetes mellitus tipo 1 es el aumento de la sensación de sed, acompañada de una mayor producción de orina, cansancio y pérdida de peso que no está justificada, ya que el niño suele comer más.

La diabetes mellitus tipo 2: aparece ya en adultos y surge como consecuencia de una producción insuficiente de insulina, lo que hace que se disparen los niveles de glucosa en sangre. Normalmente, esta diabetes se da en adultos con sobrepeso u obesidad, situación que hace que se metabolice aún peor la glucosa. La diabetes mellitus tipo 2 se diagnostica con una determinación de los niveles de glucosa. Esto se hace en ayunas y después de comer. Lo normal es tener antes de comer unas cifras de glucosa que varían entre 70 y 100 mg/dL y después de comer, como a las dos horas, menos de 140.

Si estas cifras no se encuentran en este rango, el médico puede sospechar de la existencia de diabetes tipo 2, que es un importante factor de riesgo cardiovascular. En estos casos, lo primero que se tiene que hacer es bajar de peso, llevar una dieta saludable y hacer ejercicio, ya que son los pilares básicos del tratamiento de la diabetes tipo 2.

Control de la diabetes 

Es muy importante tener un buen control de la diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2, para evitar complicaciones vasculares, como son la retinopatía, la nefropatía y el pie diabético. Controlar la enfermedad desde el principio es clave para mantener una buena calidad de vida.

Etiquetas: Diabetes