La menopausia supone el fin del ciclo reproductivo y está marcado por la última regla. Suele producirse entre los 45 y 55 años, si bien la edad media se sitúa en los 51. La menopausia ocurre cuando los ovarios dejan de producir óvulos y hormonas relacionadas con la fertilidad (estrógenos y progesterona). Eso sí, para hablar de menopausia debemos pasar al menos 12 meses seguidos sin la regla.

Durante el periodo anterior (perimenopausia) y posterior (posmenopausia) a la última regla se producen cambios que en algunas mujeres no causan molestias. En otras, sin embargo, son lo suficientemente importantes como para afectar a su calidad de vida.

Menopausia síntomas físicos

Los síntomas de la menopausia aparecen de manera gradual durante la perimenopausia y su intensidad varía de una mujer a otra. Los más frecuentes son:

Cambios en el ciclo menstrual

La frecuencia, duración y abundancia de la regla empiezan a cambiar hasta que desparece completamente. Cómo aliviarlos: estos cambios no generan más molestia que su imprevisibilidad. En todo caso, si empiezas a notarlos informa a tu ginecóloga/o.

Sofocos

Las olas repentinas de calor que se extienden por la parte superior del cuerpo hasta el rostro, acompañados habitualmente de sudoración intensa y escalofríos, son unos de los principales síntomas de la menopausia.

Suelen aparecer durante la perimenopausia o transición a la menopausia y pueden durar hasta 2-4 años después de la menopausiaCómo aliviarlos: prepárate para afrontarlos llevando varias capas de ropa, de manera que puedas refrescarte o abrigarte según la circunstancia. Evita las temperaturas extremas, las bebidas calientes y el tabaco, puesto que empeoran los sofocos.

Sequedad o atrofia urogenital

El descenso de estrógenos hace que el tejido vaginal pierda elasticidad y grosor, y aparezca sequedad e irritación. Esto, además, puede causar molestias durante las relaciones sexuales.

Cómo aliviarla: puedes utilizar hidratantes y lubricantes antes de las relaciones sexuales, así como estrógenos vaginales para mejorar la sequedad.

Trastornos del sueño

Un alto porcentaje de mujeres asegura que sufre insomnio y otros trastornos del sueño durante la menopausia. En la mayoría de los casos están ocasionados por los sudores nocturnos. Cómo aliviarlos: es importante que tengas una buena higiene del sueño, que te vayas a la cama y te despiertes siempre a la misma hora, que evites la siesta, el uso de dispositivos móviles justo antes de irte a la cama y el consumo de bebidas estimulantes, como té, café o alcohol.

Osteoporosis

El descenso de estrógenos hace que la masa ósea se pierda más rápidamente, que aumente el riesgo de osteoporosis y, en consecuencia, de fracturas. Cómo prevenirla: la mejor manera de prevenir la osteoporosis es llevando una dieta sana y equilibrada con un aporte suficiente de calcio y vitamina D, además de practicar ejercicio físico de manera frecuente y evitar el consumo de tabaco y alcohol.

Riesgo cardiovascular

Algunos estudios indican que el riesgo cardiovascular es hasta un 50% mayor en las mujeres menores de 45 años al inicio de la menopausia, en comparación con las que la tienen a partir de esa edad. También es frecuente que aparezcan palpitaciones, aunque no están necesariamente relacionadas con una afección cardiaca. Cómo prevenirlo: para reducir el riesgo cardiovascular, la Fundación Española del Corazón recomienda llevar una dieta sana, hacer ejercicio físico, controlar el colesterol, la tensión arterial, los niveles de glucosa y evitar el tabaco.

Primero síntomas de la menopausia

  • Cambios emocionales: es posible que sufras cambios de humor, episodios de tristeza, ansiedad o incluso algún síntoma depresivo.

Cómo gestionarlos: habla con tu médico para que te ofrezca apoyo psicológico o tratamiento farmacológico que te ayude a superar este proceso. Una buena recomendación es hacer ejercicio físico, ya que mantenerte activa te ayudará a mejorar tu estado de ánimo.

  • Aumento de peso: durante la menopausia se produce un aumento y redistribución de la grasa corporal, que tiende a localizarse en el abdomen, con el consecuente aumento del riesgo cardiovascular.

Cómo prevenirlo: sigue una dieta equilibrada y practica deporte con regularidad. Si notas un aumento importante de peso y grasa corporal, habla con tu médico para que te ofrezca el mejor tratamiento para mantener un peso saludable. Algunas alternativas son las dietas proteicas para perder entre 5 y 10 kilos, o los Métodos POSE, Apollo, balón intragástrico o cirugía bariátrica si ya sufrías sobrepeso antes de la menopausia y necesitas perder más peso.

¿Cuándo recurrir a la terapia hormonal?

La terapia hormonal está compuesta por estrógenos y progesterona, permite aliviar gran parte de los síntomas de la menopausia (sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal) y protege frente a la pérdida de masa ósea.

Algunos estudios asocian la terapia hormonal con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer de mama, por lo que la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda la administración de este tratamiento en su dosis mínima efectiva, y solo durante el tiempo necesario. La terapia hormonal solo debe ser indicada por tu ginecólogo tras valorar tu caso.