La exploración neurológica tiene como misión intentar encontrar alteraciones acordes con la sintomatología que presenta el paciente, para averiguar el daño que presenta y así solicitar pruebas complementarias que confirmen el diagnóstico.

La historia clínica neurológica comienza con una anamnesis exhaustiva y se completa con una exploración dirigida.

La exploración neurológica

La exploración neurológica estudia exhaustivamente las funciones canalizadas a través del sistema nervioso central. Una exploración neurológica completa incluye lo siguiente:

 Funciones cognitivas

Se examinará la orientación, la capacidad para hablar y entender el lenguaje, la conducta del paciente en la consulta.. Se pueden hacer exámenes dirigidos para explorar la memoria y otras funciones si el paciente lo que refiere son quejas que sugieran deterioro cognitivo, se conoce como exploración neuropsicológica.

Pares craneales

Se exploran la visión, la audición,  los nervios que movilizan la cara y los ojos, los que dan sensibilidad a la cara o permiten que no haya dificultad al tragar.

Sistema motor

Se examinan la fuerza de los músculos en las 4 extremidades. En este apartado además se realiza la prueba de reflejos donde se presta especial atención a la respuesta que tienen las extremidades cuando se les estimula con un martillo pequeño. Asimismo se observa si existen reflejos patológicos, es decir, respuestas exacerbadas o no esperadas que sólo pueden estar presentes si hay alguna enfermedad neurológica que lo justifique.

Sistema sensitivo

Se pregunta sobre los entumecimientos o sensaciones extrañas en diferentes partes del cuerpo, sobre todo en extremidades. También se puede explorar otro tipo de sensibilidad como la vibración con ayuda de un diapasón.

Marcha y equilibrio

Se exploran las características del paciente al caminar, si arrastra los pies, si mueve bien los brazos, cómo hace los giros… generalmente se hace al paciente caminar como lo hace habitualmente, y también en situaciones especiales, por ejemplo de puntillas o talones. También se suele examinar el equilibrio del paciente manteniéndole de pie con los ojos abiertos y cerrados.

Signos meníngeos

En casos especiales en que se sospeche una infección cerebral se pueden hacer exploraciones en posturas forzadas del cuello y según la respuesta se sospecha si existe irritación de la capa que recubre el cerebro, conocida como meninge.

Una anamnesis dirigida y una exploración clínica completa ayudarán al neurólogo a establecer un diagnóstico de sospecha por lo que prescribirá las pruebas complementarias necesarias para confirmar ese diagnóstico.

El neurólogo además utilizará la exploración para ver la evolución del paciente, cualquier cambio en la exploración alertarán de que pueda haber alguna afección intercurrente que requiera de nuevos estudios diagnósticos.