La prevención de las enfermedades es una de las preocupaciones de la Organización Mundial de la Salud, que insta a los distintos países a poner en marcha las medidas adecuadas para evitar la aparición de distintas patologías. Una de estas medidas son los chequeos, revisiones o reconocimientos médicos, en los que a través de una serie de pruebas se puede conocer el estado general de salud.
Dependiendo de la edad y del sexo, estamos expuestos a la aparición de ciertas enfermedades que con una modificación en los hábitos de vida puede hacer que vivamos más y, lo más importante, que vivamos mejor. Por ello, conocer cuál es nuestro estado de salud es clave para afrontar mejor la vida y sentirnos mucho mejor.

¿Por qué son buenos los reconocimientos médicos?

1. Sirven para conocer cómo está funcionando nuestro organismo y si hay alguna ‘gotera’. Por ejemplo, conocer la cifra de presión arterial y el colesterol nos da una pista de cómo están nuestras arterias y si hay posibilidad de sufrir un infarto de miocardio o un ictus.

2. Nos recuerdan que la prevención es clave. Hacerse un chequeo periódico nos ayuda a saber qué tenemos que hacer para retrasar la aparición de enfermedades o ver las posibilidades que tenemos de desarrollarla. Estos reconocimientos son necesarios para motivarnos y adoptar hábitos de vida más saludables.

3. Son importantes para detectar de forma precoz algunos tumores. Desde hace años están implantados y avalados científicamente los programas de cribado de cáncer de mama, con mamografías, de próstata con revisión urológica y de colon con colonoscopia y/o detección de sangre en heces.

4. No es solo cosas de mayores. Al hablar de reconocimiento médico o chequeo pensamos en que ya nos haremos uno cuando seamos mayores. Pero ten en cuenta que cuanto antes empieces con la prevención de malos hábitos, antes estarás cuidando tu organismo como se merece.

5. Puesta a punto. Antes de empezar cualquier actividad deportiva debes saber cómo está tu corazón y tu sistema circulatorio. De esta forma sabrás hasta dónde puedes llegar sin llevarte sustos innecesarios.

6. Cuidar tu cerebro. Es importante para prevenir la demencia. Aunque suele aparecer a edades avanzadas, cuanto antes se sepa cómo se encuentra la conexión que hay entre las células de nuestro cerebro, mejor. Ciertas actividades, como los crucigramas y los sudokus, ayudan a mantener en forma el cerebro.

7. Cada edad tiene su reconocimiento. Hasta los más pequeños los tienen. Recuerda la importancia de conocer cómo está el corazón de tus hijos antes de empezar a hacer una actividad deportiva. Por eso, no te extrañe que sea obligatorio hacerse un reconocimiento para jugar un deporte federado.

8. Cuidarse por dentro y por fuera. También es importante saber el estado de nuestra piel, vigilar la aparición de nevus (más conocidos como lunares) y ver cómo evolucionan para detectar de forma precoz el cáncer de piel.

9. Es necesario hacer los reconocimientos en un centro médico especializado que disponga de la tecnología adecuada para cada edad, persona y circunstancias. En líneas generales, los chequeos están protocolizados, pero es importante una individualización en función de las necesidades de cada paciente.

10. Seguir las pautas marcadas. La European Network for Prevention and Health Promotion establece que los protocolos preventivos son necesarios para mejorar la salud y evitar el desarrollo de enfermedades prevenibles.