Cuándo una pareja tras un estudio previo de fertilidad es candidata a realizar una técnica de reproducción asistida necesita un tratamiento previo de estimulación ovárica.

¿Qué es la estimulación ovárica?

El objetivo es ayudar a los ovarios para que maduren varios folículos y puedan obtenerse uno o más óvulos maduros. El número de folículos a madurar dependerá de la técnica a realizar.El tratamiento de estimulación ovárica consiste en:

Fase de maduración de los ovocitos

La estimulación ovárica se inicia con un tratamiento hormonal cuya finalidad es ayudar a los ovarios para que produzcan uno o más ovocitos maduros.

La medicación se administra en el propio domicilio por vía subcutánea (idealmente siempre a la misma hora) durante 8-10 días después de finalizada la última regla.

Estos fármacos que se utilizan para inducir la ovulación están preparados para que la administración sea muy sencilla y la pueda realizar la paciente o la pareja.

La  dosificación y el tipo de hormona dependerá de diferentes factores como la edad de la mujer, tiempo de infertilidad transcurrido, hormonas relacionadas con el ciclo ovárico…

Control médico

El especialista indicará cuándo realizar una ecografía transvaginal para determinar el número de folículos que se desarrollan en cada ovario y su grado de crecimiento.

A veces el seguimiento se complementa con analíticas hormonales que pueden ayudar a predecir la respuesta ovárica al tratamiento.

Estos controles se suelen hacer 2 o 3 veces a la semana y ayudan al ginecólogo a confirmar que el proceso se está desarrollando de forma favorable.

Ovulación

El diámetro de los folículos determinará el momento en que está indicado completar su maduración para extraerlos y fecundarlos en el laboratorio o para depositar semen fecundante en el útero de la mujer.

Cuando un folículo alcanza aproximadamente 18 milímetros, se considera que ya puede tener en su interior un ovocito con capacidad para madurar.

Es en este momento cuándo se administra a la mujer una hormona denominada gonadotropina coriónica humana (HCG) con el fin de provocar la maduración final del óvulo.

Esto suele ocurrir en los días 11-12 del ciclo menstrual. La inyección hormonal tiene su efecto un día y medio después de su administración y es en este momento en el que se realiza la inseminación artificial con semen fecundante o la extracción de los ovocitos.

Control de la estimulación ovárica

Monitorización

Durante la administración del tratamiento de estimulación ovárica, el especialista realizará una monitorización estrecha mediante ecografías transvaginales que le permitirán conocer el número de folículos y su grado de maduración.

Análisis de sangre

También es posible que realice análisis de sangre para saber si la respuesta al tratamiento de estimulación ovárica es la esperada o si hay que realizar algún ajuste. El principal inconveniente de estos controles es que deben realizarse varias veces por semana y las constantes visitas a la consulta pueden añadir algo de estrés al proceso de reproducción asistida.

Cuando los folículos alcanzan un tamaño de 18 milímetros aproximadamente, se administra un tratamiento con hormona coriónica humana (hCG) para promover la maduración final de los ovocitos que se encuentran en su interior.

El momento de la inseminación artificial

Si se sigue un protocolo de inseminación artificial, éste será el momento adecuado para inseminar a la mujer. En el caso de una fecundación in vitro (FIV), el especialista extraerá los ovocitos antes de que sean liberados e inicien su viaje por las trompas de Falopio. La extracción se hace mediante la introducción de una fina aguja que llega a los ovarios. Estos ovocitos serán fecundados en el laboratorio y se iniciará un proceso de cultivo hasta que alcancen un estado embrionario. Posteriormente se transferirán al útero mediante un catéter y se administrará progesterona, una hormona que prepara el endometrio y favorece la implantación del óvulo fecundado.

En cada ciclo de estimulación ovárica se pueden obtener en torno a 10 ovocitos, que en el caso de la FIV serán analizados para determinar cuáles tienen más calidad y, en consecuencia, mayores posibilidades de progresar a un embarazo una vez fecundados y transferidos al útero.

Preparación del endometrio

Tras la extracción de los óvulos (o tras la inseminación intrauterina) se procede a preparar el endometrio para que en el momento de realizar la transferencia de los óvulos fecundados, los embriones se implanten con mayor facilidad en la pared del útero.

Para ello se administra progesterona que refuerza el endometrio dónde va a implantar el embrión y se mantiene como mínimo 15 días.