Sanihub
Tus dudas de salud
Resuelve aquí tus dudas médicas

Tratamiento del cáncer de próstata con el robot Da Vinci

Tratamiento del cáncer de próstata con el robot Da Vinci

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los hombres y constituye la segunda causa de mortalidad, especialmente entre los mayores de 60 años. De ahí que el diagnóstico y el tratamiento precoz sean fundamentales para frenar su progresión y diseminación a otros órganos.

Este tipo de tumor puede detectarse mediante un simple análisis de sangre que determina los niveles del antígeno prostático específico (PSA), una proteína que se encuentra elevada cuando existe algún trastorno prostático. La confirmación de las sospechas de un posible tumor se obtiene mediante una biopsia , que consiste en la extracción y análisis de muestras de tejido prostático.

Una vez confirmado el diagnóstico, es importante conocer el grado y extensión del tumor con el fin de valorar las distintas posibilidades terapéuticas. Cuando se detecta de manera precoz es posible recurrir a la cirugía para extirpar el tejido canceroso mediante una prostatectomía parcial o radical, dependiendo de si se elimina toda la glándula o se reseca sólo una parte. Esta intervención se puede hacer por cirugía abierta o laparoscópica, pero ambas opciones resultan invasivas y elevan el riesgo de secuelas que afectan de manera grave a la calidad de vida de los pacientes, como la aparición de incontinencia urinaria o impotencia. De hecho, el temor a estos dos efectos adversos hace que muchos pacientes prefieran no operarse.

La llegada del robot quirúrgico Da Vinci ha supuesto toda una revolución en el tratamiento del cáncer de próstata, ya se trata de un procedimiento mucho menos invasivo y más preciso que la cirugía convencional. El robot quirúrgico Da Vinci aporta una visión 3D en alta definición de la zona a tratar y es controlado por el cirujano a través de una consola mediante la cual maneja todo el instrumental necesario. La alta precisión y seguridad del robot quirúrgico Da Vinci también ha permitido evitar muchas prostatectomías radicales innecesarias, ya que permite resecar con máxima precisión solo la parte afectada por el tumor sin alterar los tejidos circundantes.

Entre las principales ventajas que aporta el robot quirúrgico Da Vinci a los pacientes se encuentran los siguientes:

  • Se evitan grandes incisiones y cicatrices, por lo que el postoperatorio resulta menos dolorosa
  • Disminuye el riesgo de secuelas como la incontinencia y la impotencia. De hecho, la continencia urinaria se recupera a la semana de la intervención y la función eréctil a lo largo de los 12 meses posteriores
  • Reduce el riesgo de hemorragia e infección
  • El postoperatorio es menos doloroso y el paciente suele recibir el alta dentro de las 72 horas siguientes a la intervención
  • La recuperación es más rápida que con otras técnicas quirúrgicas y el paciente puede retomar su vida diaria a la primera o segunda semana de la intervención