Pruebas previas a la cirugía robótica Da Vinci

La cirugía robótica permite realizar intervenciones complejas mediante incisiones mínimamente invasivas. Su alta precisión y seguridad la convierten en una herramienta fundamental en el tratamiento de afecciones urológicas, como el cáncer de próstata, que requiere la extirpación parcial o radical de la glándula prostática afectada (prostatectomía).

Las ventajas de la cirugía robótica, como la que realiza el sistema quirúrgico Da Vinci, son muy numerosas: reduce el tiempo de hospitalización, el dolor postoperatorio, el tamaño de las cicatrices y el riesgo de complicaciones e infecciones. Además, la recuperación tras el tratamiento con el robot Da Vinci es mucho más rápida y, lo que es más importante, disminuye el riesgo de que los nervios de la próstata se vean dañados, de manera que son menos probables la incontinencia y la impotencia prolongadas.

El equipo médico que lleva tu caso, formado por especialistas en Urología, será el que determine si es necesario llevar a cabo un procedimiento quirúrgico con el robot Da Vinci. Para ello estudiará tu historial médico, te prescribirá un análisis de sangre para conocer los niveles del antígeno prostático específico (PSA), y en el caso de que sean elevados y haya indicios de un posible cáncer de próstata, te prescribirá una biopsia guiada por resonancia magnética. Esta prueba diagnóstica permite extraer tejido de la próstata con gran precisión para su posterior análisis. De esta manera, es posible saber si las muestras extraídas contienen células de naturaleza maligna o benigna.

En el caso de que se confirme la presencia del cáncer de próstata y la necesidad de extirpar la glándula mediante el robot Da Vinci, se te realizarán una serie de pruebas preoperatorias: examen físico completo, análisis de sangre, electrocardiograma, así como radiografías u otras pruebas con técnicas de imagen. También te pedirán que dejes de tomar algunos medicamentos, como por ejemplo anticoagulantes, entre los que se encuentra la aspirina, que puedan alterar el proceso de cicatrización durante y después de la intervención. Asimismo, el equipo médico te dará algunas instrucciones que debes seguir a rajatabla, como no comer o ingerir líquido varias horas antes de la intervención.

Es importante que te pongas en manos de especialistas con experiencia contrastada en el uso de la cirugía robótica Da Vinci, de manera que puedan informarte de todos los pormenores de la intervención y resolver las principales dudas sobre cómo será el procedimiento y las medidas que debes tomar antes y después de la intervención. La comunicación médico-paciente es fundamental para el éxito del tratamiento, por lo que no dudes en transmitir al equipo que te trata todas tus preguntas y preocupaciones.