El síndrome del ojo seco aparece por una falta  de lubricación y humedad en la superficie del ojo de forma crónica.

Causas del síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco se produce principalmente por un problema en el sistema de liberación de las lágrimas, sin embargo, también existen agentes externos que pueden propiciarlo, como los ambientes secos, el calor o el aire acondicionado.

La función de las lágrimas en los ojos

Las lágrimas se fabrican en la glándula lagrimal, son necesarias para la salud de los ojos y para tener una visión clara, pues mantienen húmeda la superficie del ojo y lo lavan, es decir, eliminan el polvo y otras partículas que hay en el aire y que entran nuestros ojos, también protegen el ojo de bacterias y otros tipos de agentes infecciosos, y ayuda a evitar el síndrome del ojo seco.

¿De qué están compuestas las lágrimas?

Las lágrimas están compuestas de proteínas, electrolitos y vitaminas, esenciales para mantener la salud de la superficie del ojo y para prevenir las infecciones. Se producen constantemente para limpiar, nutrir y proteger la superficie del ojo.

Las lágrimas también funcionan como mecanismo de defensa frente a las agresiones externas, como una partícula de polvo en el ojo, una infección o irritación, y también cuando sentimos una emoción fuerte.

Cualquier proceso que altere los componentes de las lágrimas puede dar lugar al ojo seco.

Síntomas del síndrome del ojo seco

Cuando aparece el síndrome del ojo seco significa que el ojo no es capaz de generar la suficiente cantidad de lágrimas o de la calidad necesarias para mantenerlo hidratado, las principales molestias son:

  • Sensación que tenemos arena en el ojo
  • Notar como si tuviéramos un cuerpo extraño
  • Enrojecimiento
  • Picor
  • Visión borrosa
  • Sensibilidad a la luz

Por lo general, estos síntomas los hemos sufrido alguna vez de forma esporádica, es decir, cuando entramos en contacto con ambientes muy secos y se nos irritan los ojos, porque no son capaces de producir la suficiente cantidad de lágrimas para hacer frente a esa agresión externa.

Causas del síndrome del ojo seco

Las causas más comunes del síndrome del ojo seco son:

  • La disminución de la secreción: Como consecuencia de la edad. Con el envejecimiento se atrofian las células que generan la lágrima de manera constante.
  • Cambios hormonales en las mujeres: Embarazo, consumo de anticonceptivos orales y menopausia.
  • Los factores ambientales, especialmente en entornos con mucha evaporación (viento, aires acondicionados, calefacciones, etc.)
  • La lectura prolongada: Puesto que se reduce el parpadeo, con lo que la lágrima no se distribuye correctamente y aumenta su evaporación.
  • Algunas enfermedades sistémicas: Como el síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc.
  • El uso de lentes de contacto.
  • Algunos procedimientos quirúrgicos oftalmológicos.
  • Algunas enfermedades cicatrizantes de la superficie ocular: Como conjuntivitis vírica severa.

Tratamiento del síndrome del ojo seco

Como primera medida, se suele recomendar el uso de lágrimas artificiales, son inocuas y muy semejantes a las propias que fabrica el ojo. Se deben administrar regularmente cuando empecemos a notar que se nos secan los ojos.

Si con esto no es suficiente, el oftalmólogo optará por otras alternativas disponibles en función de nuestras necesidades específicas.