Ser más precisos en las intervenciones, reducir el tiempo en el quirófano y, sobre todo, facilitar la recuperación del paciente. Esos son los tres objetivos principales de los equipos de cirugía de todo el mundo y el hecho de que la ciencia robótica haya entrado de lleno en los centros médicos.

Sin duda, la última gran revolución en ese ámbito es el robot Da Vinci. Los resultados son tan positivos que los pacientes ya se preguntan qué hospitales tienen el robot Da Vinci antes de acudir a consulta para entrar en la lista de espera para una intervención.

En España son ya cinco los hospitales de Sanitas que cuentan con esta revolucionaria tecnología, utilizada por cirujanos de distintas especialidades, que observan los beneficios inmediatos de introducir esta nueva herramienta en su día a día.

¿Qué es la cirugía robótica con robot Da Vinci?

La cirugía robótica permite una combinación entre el conocimiento y capacidad de análisis humana y la precisión milimétrica de las máquinas. Y todo ello, dentro de lo que se considera técnicas de cirugía mínimamente invasiva.

En concreto, el robot Da Vinci en España está considerado como el método quirúrgico más sofisticado que existe en este momento, lo que ha elevado considerablemente los buenos resultados en los centros hospitalarios del país.

Las consecuencias de la robótica en la intervención pueden dividirse en dos grandes vías claramente diferenciadas.

Por un lado, se reduce el margen de error humano, que puede estar provocado por malas posiciones, cansancio o temblores.

Al no actuar directamente sobre el organismo del paciente, el cirujano elimina todas estas desventajas que suelen aparecer en las intervenciones tradicionales, especialmente en casos complejos que implican estar en la mesa de operaciones durante muchas horas.

Por otro lado, Da Vinci permite que las pinzas de trabajo estén equipadas con cámaras que aportan una visión absolutamente inédita para los equipos médicos hasta la llegada de este robot a los quirófanos.

Así, los hospitales que ya integran este tipo de maquinaria en sus quirófanos se están posicionando a la vanguardia en cuanto a la atención al paciente, la reducción de la morbilidad y la mejora de las expectativas sanitarias a corto, medio y largo plazo.

Cómo funciona el robot Da Vinci durante una operación

Una manera sencilla y visual de entender la función de Da Vinci en la cirugía robótica es considerarlo como una extensión de las manos y los ojos no solo del cirujano, sino del equipo médico de quirófano.

En general, lo que hace Da Vinci es sustituir la presencia de los cirujanos junto al paciente. De hecho, los doctores trabajan sentados en una consola. Desde ella, controlan cámaras, pinzas, tijeras, sistemas de grapado y otras herramientas a través de unos mandos de precisión milimétrica.

Lo interesante de la consola en la que están sentados es que los cirujanos no solo ven lo que las cámaras muestran de la anatomía del paciente. Pueden superponerse pruebas de imagen, reproducciones tridimensionales y otra serie de datos visuales que facilitan el trabajo y lo hacen mejorar en precisión de manera exponencial.

Por ejemplo, los equipos de cirugía de los hospitales de Sanitas que ya lo usan destacan la aplicación de la fluorescencia, que permite localizar mejor los órganos, vasos sanguíneos y otros elementos del organismo para optimizar cada corte, reducir sangrados y, sobre todo, dañar la menor parte de tejido posible.

Falta, por último, entender qué pasa al otro lado, en la camilla: las intervenciones con Da Vinci se plantean como cirugías mínimamente invasivas. El robot accede a la zona de la operación a través de orificios mínimos, desde donde el cirujano puede operar con total destreza y visibilidad.

Qué hospitales tienen robot Da Vinci en España 

Aunque la previsión es que a medio plazo la mayor parte de hospitales de España cuenten con un dispositivo Da Vinci en sus quirófanos para realizar todas las intervenciones que son posibles gracias a este sistema, la dificultad de operar con este robot, así como el coste de su instalación, hace que su implantación no vaya a ser algo inmediato.

Son los hospitales más punteros del país los que ya cuentan con esta tecnología y equipos en constante formación para poder no solo sacar todo el partido del robot Da Vinci, sino ir avanzando junto con las distintas actualizaciones de la máquina.

Cinco son los hospitales de Sanitas que cuentan con esta opción para cuidar de la salud de sus pacientes y favorecer su recuperación.

Hospital Universitario La Zarzuela 

Considerado uno de los centros pioneros en el uso del robot Da Vinci en Madrid, el Hospital Universitario La Zarzuela ha realizado, desde 2011, más de un millar de intervenciones con asistencia robótica, lo que lo sitúa a la cabeza en número de operaciones en el país.

En la actualidad, la Unidad de Cirugía Robótica de Sanitas La Zarzuela, en el distrito de Moncloa-Aravaca, se divide en un total de seis campos de trabajo en los que se usan tanto distintos modelos de Da Vinci como otro tipo de robots más adecuados para ciertas especialidades.

Los pacientes que se benefician de estos avances técnicos son los de urología, ginecología, cirugía general y digestiva, traumatología, neurocirugía y cirugías de columna.

Hospital Universitario La Moraleja 

El Hospital Universitario La Moraleja, situado al norte de la capital, también se ha sumado a esta revolución tecnológica y ya facilita a sus usuarios los beneficios de la cirugía robótica.

En concreto, este centro se especializa en cirugía robótica para próstata y para colon y recto. Poco a poco, se están incorporando más abordajes, como la oncología ginecológica o la histerectomía benigna en el ámbito de la ginecología, o ciertas cirugías pediátricas para menores con más de 15 kilos.

Hospital Universitario Virgen del Mar 

Situado en el distrito de Chamartín, en plena capital, el Hospital Universitario Virgen del Mar ha incorporado esta maquinaria para lograr, como destacan sus gestores, una ejecución más segura, controlada y eficiente de las dolencias quirúrgicas del paciente.

Más allá de la cirugía general y la urología, que son las especialidades que primero suelen integrar el Da Vinci, en el Hospital Universitario Virgen del Mar de Sanitas también trabajan especialistas de otorrinolaringología y de cirugía torácica.

En el primer caso, tratan tumores de garganta y otras dolencias en una zona de muy difícil acceso. En el segundo, se centran en lobectomías y timectomías robóticas, reduciendo el sufrimiento del paciente en la recuperación.

Hospital Blua Sanitas Valdebebas 

El hospital Blua Sanitas de Valdebebas está considerado como el primer centro nativo digital de Sanitas.

Esto quiere decir que es un centro diseñado, desde su origen, para aplicar la tecnología de vanguardia a la atención al paciente. Por ello, cuenta desde el primer día con un robot Da Vinci preparado para realizar intervenciones mínimamente invasivas.

Los servicios de otorrinolaringología, cirugía general y urología son los que principalmente usan esta maquinaria de precisión para ayudar a los pacientes en procedimientos como cirugías complejas de riñón o cirugías transorales endoscópicas para sanar distintas dolencias.

Hospital CIMA

El hospital CIMA es el primer centro de Sanitas en Barcelona con el robot Da Vinci en el quirófano.

Urología, ginecología, cirugía torácica y cirugía bariátrica son las especialidades de este centro que se benefician de herramientas como la visión 3D o la precisión de movimientos 360 grados de las pinzas para llevar a cabo distintas intervenciones.

Desde el centro se valora cómo esta herramienta multiplica el éxito de la cirugía, especialmente en la reducción del  tiempo de estancia en el hospital, el bajo riesgo de infecciones o la disminución de la pérdida de sangre.

Estos cinco centros encabezan una revolución quirúrgica que poco a poco va a ir expandiéndose por el resto del país. Gracias a la pericia y a la constante formación de los profesionales, las operaciones cada vez serán más rápidas, seguras y eficientes.