Ondas de choque de baja energía para la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es la incapacidad para tener o mantener una erección. Aunque es un problema frecuente, muchos hombres que la sufren sienten vergüenza y no acuden a pedir la ayuda necesaria para tratarse. La disfunción eréctil no solo afecta a quien la padece, también a su pareja. Por eso, ante esta situación, se debe acudir a un equipo de especialistas en Urología y Andrología que valore el caso, llegue a un diagnóstico y ofrezca la ayuda necesaria para terminar con este problema.

Una solución puede venir de la mano de lo que se conoce como terapia de ondas de choque de baja intensidad o de baja energía. Mediante su administración se potencia la vascularización del pene, ya que muchas veces el origen de la disfunción eréctil esta en esa falta de riego sanguíneo en el pene. Con las ondas de choque de baja energía se consigue mejorar el flujo sanguíneo y revertir la disfunción eréctil.

Para administrar la terapia de ondas de choque, el médico las aplica en el pene a través de una sonda que está recubierta con un gel especial. Esta sonda la va pasando por las distintas zonas del pene durante unos quince o vente minutos. El procedimiento no es doloroso, solo puede aparecer una especie de hormigueo en la zona que se ha tratado, pero que desaparece en poco tiempo. Estas sesiones se van repitiendo y se va observando cómo mejora la vascularización del pene.

Aún no se tiene mucha experiencia con este método en disfunción eréctil, pero la Asociación Europea de Urología recoge este procedimiento como un opción más para tratar la disfunción eréctil. No obstante, hay varios estudios en marcha para valorar la eficacia de la técnica y los resultados que se pueden obtener con su aplicación. Además, los investigadores quieren conocer cuánto duran los beneficios obtenidos. De hecho, según los datos de un estudio que se ha publicado en European Urology, la función eréctil en más de la mitad de los hombres se mejoró después de la aplicación de las ondas de choque de baja intensidad, sobre todo los que tenían disfunción eréctil por un problema de vascularización peneana.

Una de las ventajas que presenta esta técnica es que no se producen efectos adversos. Al ser ondas de baja energía, no provocan ningún problema irritativo en la zona tratada ni dolor. Por eso, se aplica sin anestesia.

Cualquier duda que te plantees sobre las ondas de choque de baja energía para resolver tu disfunción eréctil puedes consultarla con tu equipo de especialistas en Urología y Andrología, que te explicará en qué consiste paso a paso el procedimiento, cuándo lo puedes hacer, la duración total del tratamiento y los resultados que esperan obtener.